Seloken® zok          

Grageas de liberación prolongada

(Metoprolol)

 

FORMA FARMACÉUTICA Y FORMULACIÓN:

Cada GRAGEA de liberación prolongada contiene:

Succinato de metoprolol................. 95 mg

Excipiente c.b.p. 1 gragea.

95 mg de succinato de metoprolol equivalentes a 100 mg de tartrato de metoprolol.

 

INDICACIONES TERAPÉUTICAS:

Hipertensión: disminuye las cifras de presión arterial y el riesgo de morbilidad y mortalidad coronaria y cardiovascular (inclusive muerte súbita).

Angina de pecho: Trastornos del ritmo cardiaco especialmente taquicardia supraventricular. Terapia de mantenimiento después de un infarto del miocardio. Alteraciones funcionales del corazón con palpitaciones. Profilaxis de migraña.

 

FARMACOCINÉTICA Y FARMACODINAMIA:

Farmacocinética:

Absorción y distribución: Metoprolol se absorbe completamente por vía oral. Debido a un efecto importante de primer orden la biodisponibilidad sistémica de metoprolol a partir de una dosis oral única es aproximadamente del 50%. En comparación con las tabletas convencionales la biodisponibilidad se reduce entre un 20-30% para las preparaciones de liberación prolongada aunque esto se ha demostrado que no tiene importancia clínica ya que el área bajo la curva (ABC) del efecto para la frecuencia cardiaca es la misma que para las tabletas convencionales. La afinidad de metoprolol por las proteínas plasmáticas es baja entre 5-10%.

Las grageas de liberación prolongada consisten de varios cientos de microesferas con succinato de metoprolol. Cada microesfera está cubierta con una membrana polimérica que controla la velocidad de liberación de metoprolol.

La gragea se desintegra rápidamente después de ser ingerida permitiendo la dispersión de las microesferas en el tubo digestivo liberando metoprolol en forma continua aproximadamente por 20 horas. La vida media de eliminación de metoprolol es en promedio de 3.5 horas (véase Metabolismo y eliminación). De esta manera se logra una concentración plasmática uniforme con un intervalo de dosis de 24 horas. La velocidad de liberación es independiente de factores fisiológicos como pH o peristalsis.

Metabolismo y eliminación: Metoprolol se elimina mediante metabolismo oxidativo en el hígado. Se han identificado tres metabolitos principales pero ninguno de ellos tiene efectos ß-bloqueadores de importancia clínica.

Más del 95% de la dosis oral puede recuperarse en orina. Aproximadamente 5% de la dosis administrada se excreta sin cambios por orina; en casos aislados esta excreción puede llegar a ser hasta de 30%.

La vida media de eliminación de metoprolol es en promedio de 3.5 horas (límites una y nueve horas). La tasa de depuración total es aproximadamente de 1 l/min.

No hay cambios de importancia en la farmacocinética de metoprolol entre el anciano y la persona joven.

En pacien­tes con disminución de la función renal no se observan cambios en la biodisponibilidad sistémica ni en la eliminación de metoprolol; sin embargo se reduce la excreción de metabolitos.

En pacientes con tasas de filtración glomerular menores a 5 ml/min se observó una acumulación significativa de metabolitos aunque el ß-bloqueo no fue mayor.

Debido a su baja afinidad por proteínas plasmáticas la farmacocinética de metoprolol se afecta poco durante la disminución de la función hepática; sin embargo en pacientes con cirrosis hepática severa y puente portocava puede aumentar la biodisponibilidad de metoprolol y disminuir su depuración total. Los pacientes con anastomosis portocava tuvieron una depuración total de aproximadamente 0.3 l/min y los valores de área bajo la curva (ABC) para la concentración plasmática sobre tiempo fueron seis veces más altos que en sujetos sanos.

Farmacodinamia: SELOKEN® ZOK es un bloqueador selectivo ß1 a dosis menores que las requeridas con bloqueadores de receptores ß2.

SELOKEN® ZOK tiene un efecto insignificante como estabilizador de membrana y no muestra actividad agonista o estimulante parcial.

SELOKEN® ZOK reduce o inhibe el efecto agonista de catecolaminas sobre el corazón (las que se liberan durante estrés físico o mental).

Esto significa que el efecto estimulante de la liberación aguda de catecolaminas sobre la frecuencia gasto y contractilidad cardiacas así como sobre la presión arterial se disminuye con SELOKEN® ZOK.

Metoprolol interfiere mucho menos con el control de la presión sanguínea que con los ß-bloqueadores no selectivos cuando hay elevación de los niveles de adrenalina endógenos.

Metoprolol puede administrarse a pacientes con síntomas de enfermedad pulmonar obstructiva crónica siempre y cuando se administre conjuntamente con un ß2 agonista.

Cuando SELOKEN® ZOK se administra junto con un ß2 agonista a dosis terapéuticas interfiere menos con la broncodilatación provocada por el ß2 agonista que los ß-bloqueadores no selectivos.

A diferencia de las formu­laciones de tabletas convencionales de ß-bloqueadores selectivos ß1 SELOKEN® ZOK proporciona un efecto y un perfil de concentración plasmática uniforme por 24 horas.

Debido a la ausencia de oscilaciones pronunciadas en las concentraciones plasmáticas la selectividad clínica ß1 se mejora con SELOKEN® ZOK cuando se compara con las formulaciones de tabletas convencionales de bloqueadores selectivos ß1. Además se reduce el riesgo potencial de efectos secundarios asociados a las oscilaciones en las concentraciones plasmáticas como bradicardia y fatiga de piernas.

SELOKEN® ZOK interfiere menos con la liberación de insulina y el metabolismo de carbohidratos que los ß-blo­queadores no selectivos. SELOKEN® ZOK interfiere menos en la respuesta cardiovascular ante la hipogluce­mia que los ß-bloqueadores no selectivos.

Los estudios a corto plazo han demostrado que SELOKEN® ZOK puede causar un ligero incremento en triglicéridos y una disminución en ácidos grasos libres en la sangre. En algunos casos se ha observado una ligera disminución de la fracción de lipoproteínas de alta densidad de menor magnitud a la que sigue al uso de ß-bloqueadores no selectivos; sin embargo en un estudio con seguimiento por varios años se demostró una reducción significativa de los niveles de colesterol sérico después del tratamiento con metoprolol.

Durante el tratamiento con SELOKEN® ZOK se mejora o se mantiene la calidad de vida. Después del tratamiento con SELOKEN® ZOK se ha observado una mejoría en la calidad de vida en pacientes que han sufrido un infarto del miocardio o en pacientes con cardiomiopatía dilatada idiopática.

Efecto sobre hipertensión: SELOKEN® ZOK reduce las cifras elevadas de presión arterial tanto en bipedestación como en decúbito.

Al iniciar el tratamiento con metoprolol puede observarse un efecto transitorio (horas) y clínicamente sin significación de aumento en la resistencia periférica.

Durante el tratamiento a largo plazo puede disminuir la resistencia periférica como consecuencia de regresión de la hipertrofia en los vasos de resistencia arterial.

Se ha demostrado que con el tratamiento antihipertensivo con metoprolol a largo plazo hay una reducción de la hipertrofia y una mejoría de la función diastólica ventricular izquierda así como del llenado ventricular izquierdo.

Se ha demostrado que en hombres con hipertensión leve a moderada metoprolol reduce el riesgo de muerte por enfermedades cardiovasculares principalmente por disminución del riesgo de muerte súbita cardiovascular infarto del miocardio fatal y no fatal y enfermedad vascular cerebral.

Efecto sobre angina de pecho: Se ha demostrado que en pacientes con angina de pecho SELOKEN® ZOK reduce la frecuencia duración y severidad tanto de ataques de angina como episodios de isquemia silenciosa ade­más de aumentar la capacidad de trabajo físico.

Efecto sobre el ritmo cardiaco: En casos de taquicardia supraventricular o de fibrilación auricular y en la presencia de extrasístoles ventriculares SELOKEN® ZOK retarda la frecuencia ventricular y reduce las extrasístoles ventriculares.

Efectos durante el infarto del miocardio: SELOKEN® ZOK disminuye la mortalidad en pacientes con diagnóstico confirmado o con sospecha de infarto del miocardio este efecto puede asociarse a un menor riesgo de muerte súbita. Esto se ha atribuido a la prevención de fibrilación ventricular.

Se cree que el efecto antifibrilatorio se debe a un doble mecanismo un efecto vagal dentro de la barrera hematoencefálica que influye de manera benéfica en la estabilidad eléctrica del corazón y un efecto simpático antiisquémico directo sobre el corazón que beneficia la contractilidad y frecuencia cardiacas y presión arterial. La reducción en mortalidad se presenta cuando se interviene temprana o tardíamente sobre estos pacientes que tienen enfermedad cardiovascular previa lo mismo sucede en pacientes con diabetes mellitus.

SELOKEN® ZOK reduce el riesgo de reinfarto del miocardio no fatal. SELOKEN® ZOK es el tratamiento de elección para alteraciones cardiacas funcionales con palpitaciones y para el tratamiento profiláctico de la migraña.

 

CONTRAINDICACIONES:

 Bloqueo auriculoventricular de segundo o tercer grado pacientes con insuficiencia cardiaca descom­pensada (edema pulmonar hipoperfusión o hipotensión) y pacientes con terapia inotrópica continua o intermitente que actúa a través de receptores beta agonistas bradicardia sinusal de importancia clínica síndrome de seno enfermo choque cardiogénico alteraciones severas de la circulación arterial periférica.

Succinato de metoprolol no debe administrarse a pacientes con sospecha de infarto agudo del miocardio mientras su frecuencia cardiaca sea menor de 45 latidos/min el intervalo P-Q sea mayor de 0.24 seg o la presión arterial sistólica £ 100 mmHg.

SELOKEN® ZOK está contraindicado en pacientes que tienen hipersensibilidad conocida a cualquier componente del producto o a cualquier otro ß-bloqueador.

 

PRECAUCIONES GENERALES:

En pacientes tratados con ß-bloqueadores debe evitarse la administración intravenosa de calcioantagonistas del tipo verapamilo. Por lo general cuando se traten pacientes con asma debe administrarse un agonista ß2 (tableta y/o aerosol) que pue­de requerir ajustes (aumento) al iniciar el tratamiento con metoprolol.

Durante el tratamiento con metoprolol el riesgo de interferir con el metabolismo de carbohidratos o de enmascarar una hipoglucemia es menor que con ß-bloqueadores no selectivos.

En pacientes que sufren de insuficiencia cardiaca debe procurarse mantenerlos compensados tanto antes como durante el tratamiento con metoprolol.

Muy rara vez un trastorno preexistente de grado moderado en la conducción A-V puede agravarse (posiblemente terminando en bloqueo A-V). Si los pacientes llegaran a desarrollar una bradicardia de magnitud progresiva metoprolol debe administrarse en dosis menores o suspenderse gradualmente.

Metoprolol puede agravar los síntomas de trastornos circulatorios periféricos principalmente por su efecto hipotensor. En pacientes con diagnóstico de feocromocitoma metoprolol debe prescribirse de manera concomitante con un abloqueador.

En pacientes que reciben metoprolol y van a ser sometidos a cirugía se debe informar al anestesiólogo antes del evento. No se recomienda suspender el tratamiento con ß-bloqueadores en pacientes sometidos a cirugía.

Se debe evitar la interrupción brusca del medicamento. Si tiene que suspenderse el tratamiento éste debe hacerse (cuando sea posible) de manera gradual durante un periodo de por lo menos dos semanas; se recomienda reducir la dosis a la mitad en cada ajuste.

La dosis final debe ser tomada por lo menos cuatro días antes de suspenderla.

Si hay síntomas se recomienda que la disminución de la dosis sea más lenta. Durante este periodo los pacientes deben mantenerse bajo vigilancia estrecha especialmente aquellos con cardiopatía isquémica conocida. El riesgo de eventos coronarios incluyendo el de muerte súbita puede incrementarse durante la suspensión del ß-bloqueador. El choque anafiláctico en pacientes que están en tratamiento con ß-bloqueadores puede presentarse en forma más severa.

Efectos en la habilidad para conducir u operar maquinaria: Los pacientes deben saber cómo reacciona el medicamento antes de que operen automóviles o maquinaria ya que ocasionalmente puede ocurrir mareo o fatiga.

 

RESTRICCIONES DE USO DURANTE EL EMBARAZO Y LA LACTANCIA:

Como con la mayoría de los medicamentos SELOKEN® ZOK no debe administrarse durante el embarazo o la lactancia a menos que su uso se considere esencial.

Los ß-bloqueadores pueden causar efectos colaterales como bradicardia tanto en el feto como en el recién nacido o el lactante.

Si la madre se trata con metoprolol a dosis terapéuticas la cantidad de metoprolol que se ingiere a través de la leche materna parece ser insignificante en lo que se refiere a su efecto ß-bloqueador sobre el lactante.

 

REACCIONES SECUNDARIAS Y ADVERSAS:

En general SELOKEN® ZOK es bien tolerado y las reacciones adversas reportadas han sido leves y reversibles. Los siguientes eventos adversos han sido reportados ya sea en estudios clínicos o durante su uso rutinario la mayoría de ellas con metoprolol convencional (tartrato de metoprolol). En muchos casos no se ha establecido una relación con succinato de metoprolol. Se utilizan las siguientes definiciones de frecuencias:

Muy común: (³ 10%) común (1-9.9%) poco común (0.1-0.9%) raro (0.01-0.09%) y muy raro (< 0.01%).

Sistema cardiovascular: Común: bradicardia trastornos posturales (muy rara vez con síncope) manos y pies fríos palpitaciones. Poco común: deterioro transitorio de síntomas de insuficiencia cardiaca bloqueo A-V de primer grado edema dolor pericárdico. Raro: trastornos de conducción cardiaca arritmias cardiacas. Muy raro: gangrena en pacientes con trastornos circulatorios periféricos severos ya existentes.

Sistema nervioso central: Muy común: fatiga. Común: mareo cefalea. Poco común: parestesias calambres musculares.

Sistema gastrointestinal: Común: náusea dolor abdominal diarrea constipación. Poco común: vómito. Raro: boca seca.

Sistema hematológico: Muy raro: trombocitopenia.

Sistema hepático: Raro: anormalidad de las pruebas de función hepática.

Muy raro: hepatitis.

Metabolismo: Poco común: incremento de peso.

Musculosquéletico: Muy raro: artralgia.

Psiquiátrico: Poco común: depresión trastornos de la concentración somnolencia o insomnio paroniria. Raro: nerviosismo ansiedad disfunción/impotencia sexual. Muy raro: amnesia/trastornos de la memoria confusión alucinaciones.

Respiratorio: Común: disnea durante el ejercicio. Poco común: broncospasmo. Raro: rinitis.

Órganos de los sentidos: Raro: trastornos de la visión ojos secos y/o irritados conjuntivitis. Muy raro: tinnitus disgeusia.

Piel: Poco común: rash (en la forma de urticaria psoriasi­forme y lesiones distróficas de piel) aumento de sudoración. Raro: pérdida de cabello. Muy raro: reacciones de fotosensibilidad agravamiento de psoriasis.

 

INTERACCIONES MEDICAMENTOSAS Y DE OTRO GÉNERO:

Los pacientes que reciben tratamiento concomitante con agentes bloqueadores de ganglios simpáticos con otros ß-bloqueadores (gotas oftálmicas) o con inhibido­res de la monoaminooxidasa (IMAO) deben mantenerse en estrecha vigilancia. Si se descontinua el tratamiento con clonidina el ß-bloqueador debe suspenderse varios días antes que ésta.

Cuando se administre metoprolol junto con calcioantagonistas del tipo verapamilo o diltiazem y/o agentes antiarrítmicos debe vigilarse la posible aparición de efectos inotrópicos y cronotrópicos negativos.

En pacientes tratados con ß-bloqueadores no deben administrarse calcioantagonistas del tipo verapamilo vía intravenosa.

Los ß-bloqueadores pueden incrementar los efectos inotrópicos y cronotrópico negativos provocados por agentes antiarrítmicos (quinidina o amiodarona).

En pacientes que reciben tratamiento con ß-bloqueadores el uso de anestésicos inhalados incrementa el efecto cardiodepresor.

Cuando un paciente esté siendo tratado con ß-bloquea­dores debe evitarse el uso de calcioantagonistas del tipo verapamilo por vía intravenosa. Los ß-bloqueadores pueden incrementar los efectos inotrópico y dromotrópico negativos provocados por agentes antiarrítmicos (quini­dina o amiodarona).

Sustancias inductoras o supresoras de enzimas pueden influir sobre los niveles plasmáticos de metoprolol. La concentración plasmática de metoprolol puede disminuirse por el uso de rifampicina o puede elevarse por el uso de cimetidina alcohol o hidralazina o inhibidores selectivos de recaptación de serotonina (ISRS) por ejemplo paroxetina fluoxetina y sertralina.

El tratamiento concomitante con indometacina u otros medicamentos inhibidores de la sintetasa de prostaglandinas puede disminuir el efecto antihipertensivo de los ß-bloqueadores.

Bajo ciertas circunstancias cuando se utilizan ß-bloqueadores y adrenalina de manera conjunta en algunos pacientes utilizar ß-bloqueadores cardioselectivos interfiere menos con el control de presión arterial que los ß-bloqueadores no selectivos.

La dosis de antidiabéticos orales puede requerir un reajuste en pacientes que están recibiendo ß-bloqueadores.

 

ALTERACIONES EN LOS RESULTADOS DE PRUEBAS DE LABORATORIO:

Durante la administración aguda de ß-bloqueadores generalmente se presenta un incremento de catecolaminas en plasma.

Se ha sugerido que metoprolol produce una reducción en la liberación de renina.

 

PRECAUCIONES EN RELACIÓN CON EFECTOS DE CARCINOGÉNESIS MUTAGÉNESIS TERATOGÉNESIS Y SOBRE LA FERTILIDAD:

 Las pruebas de toxicidad han demostrado que metoprolol no tiene efectos cancerígenos o mutagénicos.

 

DOSIS Y VÍA DE ADMINISTRACIÓN:

 Las grageas de SELOKEN® ZOK están diseñadas para tomarse una vez al día y de preferencia con el desayuno. SELOKEN® ZOK debe deglutirse con líquidos. Ni las grageas completas ni las mitades pueden masticarse o quebrarse.

Hipertensión leve a moderada: La dosis recomendada es de 50 mg de succinato de metoprolol al día administrándose como dosis única por la mañana. En pacientes que no responden a la dosis equivalente de 50 mg puede aumentarse la dosis a 100-200 mg de succinato de metoprolol al día o combinarse con otros agentes antihipertensivos.

Se ha observado que el tratamiento antihipertensivo a largo plazo en dosis diarias de 100-200 mg reduce la mortalidad en pacientes hipertensos incluyendo la muerte súbita cardiovascular padecimientos vasculares cerebrales (apoplejía o derrame cerebral) y eventos coronarios.

Angina de pecho: La dosis recomendada es de 100-200 mg de succinato de metoprolol una vez al día. Cuando sea necesario puede agregarse otro agente antianginoso.

Arritmias cardiacas: La dosis recomendada es el equivalente a 100-200 mg de succinato de metoprolol una vez al día en grageas de liberación prolongada.

Infarto del miocardio: Se ha demostrado que el tratamiento oral a largo plazo con SELOKEN® ZOK en dosis de 200 mg de succinato de metoprolol al día reduce el riesgo de muerte (incluyendo muerte súbita) y el riesgo de reinfarto (también en pacientes con diabetes mellitus).

Trastornos funcionales cardiacos con palpitaciones: La dosis recomendada es de 100 mg de succinato de metoprolol una vez al día. Cuando sea necesario puede aumentarse la dosis a 200 mg.

Profilaxis de migraña: La dosis recomendada es de 100-200 mg de succinato de metoprolol una vez al día.

Deterioro de la función renal: No es necesario ajustar la dosis en pacientes con deterioro de la función renal.

Deterioro de la función hepática: Normalmente no es necesario ajustar la dosis en pacientes que sufren cirrosis hepática ya que la afinidad de metoprolol por las proteínas plasmáticas es baja (5-10%). Cuando existan signos de deterioro no serio de la función hepática (pacientes con derivaciones portocava) debe considerarse una reducción de la dosis.

Ancianos: No es necesario ajustar la dosis en los ancianos.

Niños: La experiencia de tratamiento con metoprolol de liberación controlada en niños es limitada.

 

MANIFESTACIONES Y MANEJO DE LA SOBREDOSIFICACIÓN O INGESTA ACCIDENTAL:

Síntomas: La sobredosis de metoprolol en liberación controlada puede conducir a la hipotensión severa bradicardia sinusal bloqueo auriculoventricular insuficiencia cardiaca choque cardiogénico paro cardiaco broncospasmo trastornos de conciencia/coma náusea vómito y cianosis. La ingestión concomitante de alcohol antihipertensivos quinidina o barbitúricos puede agravar las condiciones del paciente. La primera manifestación de sobredosis puede observarse entre 20 minutos y dos horas después de la ingestión del medicamento.

Tratamiento: En la presencia de hipotensión severa bradicardia o insuficiencia cardiaca inminente administrar un estimulador ß1 (prenalterol) por vía intravenosa a intervalos de dos a cinco minutos o en infusión con­tinua hasta que el efecto desaparezca. Cuando no esté disponible un estimulador selectivo ß1 se administra dopamina o se puede utilizar sulfato de atropina I.V. para bloqueo vagal. Si no se alcanza un efecto satisfactorio se pueden administrar otros agentes simpatico­miméticos como dobutamina o noradrenalina.

También puede administrarse glucagón a dosis de 1-10 mg. Para combatir el broncos­pasmo se administran estimuladores ß2 por vía intravenosa. Debe inducirse el vómito o realizarse lavado gástrico. Observe que las dosificaciones del antídoto necesarias son más altas que las dosificaciones terapéuticas recomendadas. Esto se debe a que los ß-receptores están ocupados por el ß-bloqueador.

 

PRESENTACIÓN:

Caja con 20 grageas de liberación prolongada de 95 mg de succinato de metoprolol (equivalente a 100 mg de tartrato de metoprolol) en envase de burbuja.

 

RECOMENDACIONES SOBRE ALMACENAMIENTO:

Consérvese a temperatura ambiente a no más de 30ºC y en lugar seco.

 

LEYENDAS DE PROTECCIÓN:

El empleo de este medicamento durante el embarazo queda bajo la responsabilidad del médico. No se deje
al alcance de los niños. Su venta requiere receta
médica. Literatura exclusiva para médicos

 

Hecho en Suecia por:

AstraZeneca AB

Acondicionado y distribuido en México por:

ASTRAZENECA S. A. de C. V.

Reg. Núm. 172M91 S. S. A. IV

CEAR-03390702593/RM2004