Analfin                      

Tabletas

(Sulfato de morfina)

FORMA FARMACÉUTICA Y FORMULACIÓN:

Cada TABLETA de 10 mg contiene:

Sulfato de morfina pentahidratada
equivalente a................................... 10 mg
de sulfato de morfina

Cada TABLETA de 15 mg contiene:

Sulfato de morfina pentahidratada
equivalente a................................... 15 mg
de sulfato de morfina

Cada TABLETA de 30 mg contiene:

Sulfato de morfina pentahidratada
equivalente a................................... 30 mg
de sulfato de morfina

 

INDICACIONES TERAPÉUTICAS:

 La morfina es un analgésico opioide indicado el alivio del dolor agudo o crónico de moderado a intenso ocasionado por cáncer (fase preterminal y terminal) y en el provocado por infarto agudo al miocardio. En el control del dolor posquirúr­gico en pacientes politraumatizados y en aquellos con quemaduras.

 

FARMACOCINÉTICA Y FARMACODINAMIA:

Aunque no se han realizado estudios experimentales tendientes a dilucidar el sitio de acción analgésica de la morfina se acepta que se realiza deprimiendo el complejo tálamo óptico lóbulo prefrontal que constituye el centro de la percepción dolorosa y de la reacción psicológica emocional acompañante. El efecto analgésico de la morfina se ha asociado con la activación de receptores µ principalmente en sitios supraespinales y de receptores K (sobre todo a nivel de la médula espinal); asimismo puede estar implicado en tal efecto la activación de los receptores S aunque no se sabe con claridad la contribución de los sitios espinales y supraespinales. El sulfato de morfina (SM) se absorbe rápidamente aunque de manera variable desde el aparato gastrointestinal.

Tras su administración oral se encuentran concentraciones plasmáticas máximas entre los 30 y 120 minutos siguientes. La biodisponibilidad oral corresponde a 30% con límites de 10 a 50%. El SM sufre metabolismo de primer paso. Durante la utilización de las vías intramuscular y subcutánea se observa una absorción rápida y ­completa. Los efectos farmacológicos inician entre los 10 y 15 minutos y el efecto máximo se obtiene entre los 60 y 90 ­minutos con una duración de 4 a 6 horas.

Una vez en la sangre el sulfato de morfina se une a las proteínas plasmáticas en 40%. El volumen de distribución aparente de la morfina es de aproximadamente 4.7 l/kg lo cual indica que dicho fármaco se distribuye en los líquidos intra y extracelulares; además se fija a todos los tejidos y especialmente al hígado riñón bazo pulmones intestinos delgado y grueso y músculos.

No obstante que el sitio primario de acción del sulfato de morfina es el sistema nervioso central en el adulto sólo pequeñas cantidades atraviesan la barrera hematoencefálica. La morfina atraviesa la barrera placentaria.

El nivel terapéutico (analgésico) plas­mático de la morfina es de alrededor de 65 ng/ml mientras que el nivel plas­mático letal es de aproximadamente 500 ng/ml. La biotrans­formación del sulfato de morfina se lleva a cabo principalmente por el sistema microsomal hepático aunque también ocurre metabolismo intes­tinal.

La morfina sufre N-desmetilación; tanto la morfina como la fracción desmetilada se conjugan con el ácido glucurónico a nivel de los hidroxilos 3 y 6 produciendo metabo­litos activos e inactivos (la morfina 6 glucorónido es más potente que la propia morfina).

La excreción de sulfato de morfina se lleva a cabo principalmente por filtración glomerular. Sólo una pequeña cantidad de sulfato de morfina se excreta intacta (menos del 8%) y el principal metabolito eliminado es la morfina-3-glucurónido. Pequeñas cantidades son excretadas por la bilis (menos del 10%) existiendo circulación enterohepática tanto del sulfato de morfina como de sus glucurónidos. Asimismo se encuentran cantidades mínimas en el sudor jugo gástrico y en la leche materna. El tiempo de vida media del sulfato de morfina es de aproximadamente 2 horas.

Dado que el sulfato de morfina sufre metabolismo de primer paso su efecto es inferior cuando se administra por vía digestiva en relación con las vías parenterales. Se calcula que la potencia del sulfato de morfina por vía oral es de aproximadamente un sexto respecto a la vía parenteral y su biodisponibilidad de aproximadamente 25%.

La forma de la curva tiempo-efecto varía también con la vía de administración de modo que la duración de la acción es algo más prolongada cuando se utiliza la vía oral.

 

CONTRAINDICACIONES:

En pacientes con antece­dentes de hipersensibilidad a la morfina. En aquellos con volúmenes y capacidades respiratorias disminuidas ante la posible superposición de los efectos depresores respiratorios del sulfato de morfina.

En aquellos pacientes con presión intracraneal elevada en los que la depresión respiratoria asociada sulfato de morfina puede incrementar la presión intracraneal como resultado de la vasodilatación cerebral debida a la retención de bióxido de carbono. En pacientes con íleo paralítico u obstrucción intestinal.

En pacientes con cólico biliar ya que se ha mostrado que la morfina induce espasmo del esfínter de Oddi. Debido a que el sulfato de morfina induce de manera variable la liberación de histamina lo cual resulta en vasodilatación peri­férica y disminución de la presión de fin de diástole pudiera resultar una desventaja en aquellos pacientes con enfermedad valvular aórtica o enfermedad coronaria embarazo y lactancia.

 

PRECAUCIONES GENERALES:

 En pacientes que cursen con enfermedad valvular aórtica o enfermedad coronaria vasodilatacion periférica y disminución de la presión al final de la diástole. Pacientes con hipotiroidismo insuficiencia renal. La aparición de íleo paralítico durante la administración de morfina requiere suspensión del analgésico. La administración del SM en pacientes debilitados y en niños menores de 7 años deberá realizarse con extrema precaución. La administración del SM puede producir hipertonicidad de la musculatura lisa provocando cólico biliar dificultad para la micción y retención urinaria que requiere drenado mediante sonda vesical. Los pacientes con enfermedad pulmonar obstructiva crónica o crisis asmática pueden desarrollar insuficiencia respiratoria aguda que puede revertirse con la administración del antagonista opioide naloxona.

 

RESTRICCIONES DE USO DURANTE EL EMBARAZO Y LA LACTANCIA:

Embarazo: La morfina ha sido utilizada extensamente en el pasado para analgesia obstétrica. Indudablemente causa depresión respiratoria en el neonato además de variabilidad en el ritmo cardiaco. Algunos factores que influencian la severidad de esos efectos incluyen la magnitud de la dosis y el periodo de latencia entre el nacimiento y la última dosis de morfina administrada.

Con respecto a los efectos cardiacos se observan con mayor intensidad si el nacimiento ocurre entre 1 y 6 horas después de la última dosis; por lo tanto la administración parenteral de morfina durante el parto prácticamente no se utiliza sobre todo que existen técnicas analgésicas más seguras.

Se observa una notable incidencia de complicaciones en neonatos nacidos de madres adictas a los opioides los cuales incluyen temblor irritabilidad fiebre diarrea convulsiones y vómito asociados a dependencia. Por otro lado la incidencia de malformaciones congénitas no es mayor
a la observada en la población general.

Lactancia: Aunque la morfina puede suprimir la lacta­ción la cantidad que alcanza al neonato vía la leche materna es probablemente insuficiente para causar problemas de dependencia o producir efectos adversos.

 

REACCIONES SECUNDARIAS Y ADVERSAS:

Entre los efectos secundarios de origen central se encuentran náuseas vómitos mareos sedación depresión respiratoria confusión y delirio además de dependencia física y psicológica.

Entre los efectos periféricos se describen constipación cólico biliar retención urinaria prurito y urticaria. Otros efectos indeseables incluyen hipotensión ortostá­tica miosis bradicardia sabor amargo sequedad de boca hipotermia.

 

INTERACCIONES MEDICAMENTOSAS Y DE OTRO GÉNERO:

 Los inhibidores de la monoaminooxidasa po­tencian los efectos de la morfina pudiendo ocasionar ansiedad confusión y depresión respiratoria.

Las fenotiazinas al igual que los hipnóticos los neuro­lépticos y el alcohol potencian los efectos depresores centrales de la morfina particularmente los respira­torios.

Existe un reporte de confusión y depresión respiratoria severa en un paciente a quien se administró cimetidina y morfina simultáneamente.

El sulfato de morfina reduce la eficacia de los diuréticos por la inducción de la liberación de hormona antidiurética. Los efectos depresores respiratorios de la morfina son in­crementados notablemente por el alcohol o por otros depresores del SNC.

 

ALTERACIONES EN LOS RESULTADOS DE PRUEBAS DE LABORATORIO:

 La morfina puede reaccionar con el reactivo de Folin-Ciocalteau en el método de cuantificación proteínica de Lowry.

 

PRECAUCIONES EN RELACIÓN CON EFECTOS DE CARCINOGÉNESIS MUTAGÉNESIS TERATOGÉNESIS Y SOBRE LA FERTILIDAD:

 Se ha mostrado que el sulfato de morfina puede inducir defectos en el sistema nervioso central en los productos de hámsters y ratones a los cuales se administró morfina durante la preñez. No se ha reportado una asociación entre la administración de SM y presentación de efectos mutagénicos carcinogénicos o sobre la fertilidad.

 

DOSIS Y VÍA DE ADMINISTRACIÓN:

Oral.

Como con cualquier analgésico opioide potente resulta crítico ajustar el esquema de dosificación individualmente de acuerdo con el efecto analgésico obtenido y a la presentación de efectos adversos. En pacientes con cáncer debe tenerse en mente la naturaleza progresiva de la enfermedad asociada con el aumento del dolor y también la existencia de tolerancia al efecto de la morfina.

Se puede iniciar con dosis de 10 mg cada 2 a 4 horas y ajustar de acuerdo con la respuesta del paciente hasta
200 mg cada 2 a 4 horas.

 

MANIFESTACIONES Y MANEJO DE LA SOBREDOSIFICACIÓN O INGESTA ACCIDENTAL:

Las principales características clínicas de una sobredosis masiva incluyen depresión respiratoria que puede conducir al paro respiratorio coma e hipotensión.

La sobredosificación leve involucra síntomas como náuseas vómito temblor miosis disforia hipotermia hipo­ten­sión confusión y sedación.

El manejo de la sobredo­sificación debe incluir apoyo ventilatorio y la administración de nalbufina (1 mg) y su repetición a intervalos de 1 a 2 minutos hasta una dosis máxima de 10 mg.

 

PRESENTACIONES:

ANALFIN se presenta en envases con 20 tabletas de 10 15 ó 30 mg y 100 tabletas de 15 y 30 mg.

ANALFIN se presenta en caja con 20 tabletas de 30 mg para venta Sector Salud genérico morfina clave Núm. 4029.

 

RECOMENDACIONES SOBRE ALMACENAMIENTO:

Consérvese a temperatura ambiente a no más de 30°C y en lugar seco. Protéjase de la luz.

 

LEYENDAS DE PROTECCIÓN:

Producto perteneciente al grupo I.

Literatura exclusiva para médicos. No se deje al alcance de los niños. Su venta requiere receta médica especial
para estupefacientes o psicotrópicos. No se administre durante el embarazo y la lactancia. El uso prolongado
aun a dosis terapéuticas puede ocasionar dependencia.

Hecho en México por:

TECNOFARMA S. A. de C. V.

Reg. Núm. 242M94 S. S. A.

LEAR-31955/96