Rocephin® i.v.                         

Rocephin® i.m.         

Solución inyectable

(Ceftriaxona)

 

FORMA FARMACÉUTICA Y FORMULACIÓN:

SOLUCIÓN INYECTABLE:

ROCEPHIN® I.V.

Cada frasco ámpula contiene:

Ceftriaxona disódica equivalente a 500 mg ó 1 g
de ceftriaxona

Cada ampolleta con disolvente contiene:

Agua inyectable.................... 5 ml ó 10 ml

ROCEPHIN® I.M. Roche

Cada frasco ámpula contiene:

Ceftriaxona disódica equivalente a 500 mg ó 1 g
de ceftriaxona

Cada ampolleta con disolvente contiene:

Lidocaína al 1%.................... 2 ml ó 3.5 ml

ROCEPHIN® contiene aproximadamente 83 mg (3.6 mEq) de sodio por gramo de ceftriaxona.

 

INDICACIONES TERAPÉUTICAS:

ROCEPHIN® es un antibiótico betalactámico de amplio espectro y acción prolongada. Indicado en el tratamiento de: Sepsis.

Menin­gitis.

Borreliosis de Lyme diseminada (fase precoz y tardía de la enfermedad).

Infecciones abdominales (perito­nitis infecciones gastrointestinales o de las vías biliares). Infecciones de los huesos las articulaciones los tejidos blandos o la piel.

Heridas infectadas.

Infecciones en pacientes con disminución de los mecanismos de defensa.

Infecciones urinarias y renales. Infecciones respiratorias (sobre todo neumonías) e infecciones ORL.

Infecciones genitales incluida la gonorrea.

Profilaxis perioperatoria de las infecciones.

Microbiología: ROCEPHIN® es generalmente activo contra las siguientes bacterias:

Aerobios grampositivos: Staphylococcus aureus (sensible a meticilina estafilococos coagulasa negativos Streptococcus pyogenes [ß-hemolítico grupo A] Streptococcus agalactiae ß-hemolítico grupo B) estreptococos ß-hemolíticos (otros grupos) Streptococcus viridans Streptococcus pneumoniae.

Nota: Los estafilococos resistentes a meticilina son resistentes a las cefalosporinas incluida la ceftriaxona. Por lo general Enterococcus faecalis Enterococcus faecium y Listeria monocytogenes son resistentes.

Aerobios gramnegativos: Acinetobacter wolffi Acinetobacter anitratus (sobre todo A. baumanii)* Aeromonas hydrophila Alcaligenes faecalis Alcaligenes odorans bacterias del tipo Alcaligenes Borrelia burgdorferi género Capnocytophaga Citrobacter diversus (incluido C. amalo­naticus) Citrobacter freundii* Escherichia coli Ente-
robacter aerogenes
* Enterobacter cloacae* otras especies del género Enterobacter* Haemophilus ducreyi Haemo­philus influenzae Haemophilus parainfluenzae Hafnia alvei Klebsiella oxytoca Klebsiella pneumoniae** Mo-
ra­xella catarrhalis
(antiguamente Branhamella catarrha­lis) Moraxella osloensis otras especies del género Mo-
raxella Morganella morganii Neisseria gonorrhoeae Neisseria meningitidis Pasteurella multocida Plesio­monas shigelloides Proteus mirabilis Proteus penneri*

*  Algunas cepas de estas especies son resistentes a la ceftriaxona debido fundamentalmente a la producción de una ß-lactamasa codificada cromosómicamente.

**            Algunas cepas de estas especies son resistentes a la ceftriaxona debido a la producción de una ß-lactamasa de amplio espectro mediada por plásmidos.

Proteus vulgaris género Pseudomonas Providencia rettgeri otras especies del género Providencia Salmonella typhi especies no tifoideas del género Salmonella Serratia marces­cens otras especies del género Serrratia género Shigella género Vibrio Yersinia enterocolitica otras especies del género Yersinia.

Nota: Muchas de las cepas de los microorganismos mencionados que son multirresistentes a otros antibióticos (por ejemplo aminopenicilinas ureidopenicilinas cefalosporinas clásicas y aminoglucósidos) son sensibles a la ceftriaxona. Treponema pallidum es sensible in vitro y en los experimentos con animales. Las investigaciones clínicas indican que la sífilis primaria y secundaria responde bien al tratamiento con ceftria­xona.

Con unas pocas excepciones los aislamientos clínicos de P. aeruginosa son resistentes a la ceftriaxona.

Nota: Muchas cepas de bacterias aerobias que son resistentes a otros antibióticos (penicilinas cefalosporinas de 1a. y 2a. generación aminoglucósidos) son sensibles a la ceftriaxona.

Bacterias anaerobias: Género Bacteroides (especies sensibles a la bilis)* género Clostridium (excepto C. diffi­cile) Fusobacterium nucleatum otras especies del género Fusobacterium Gaffkya anaeróbica (antiguamente Peptococcus) género Peptostreptococcus. Clostridium difficile es resistente.

Nota: Muchas cepas de Bacteroides productoras de ß-lactamasas (sobre todo B. fragilis) son resistentes.

La sensibilidad a la ceftriaxona puede determinarse mediante la prueba de difusión en disco o pruebas de dilución en agar o en caldo con técnicas estandarizadas de determinación de la sensibilidad como las recomendadas por el National Committee for Clinical Laboratory Stan­dards (NCCLS). El NCCLS ha publicado los siguientes valores límite para la ceftriaxona.

 

 

En todos los microorganismos debe ensayarse el disco con ceftriaxona ya que las pruebas in vitro han demostrado que puede ser activo frente a algunas cepas resistentes a discos con otras cefalosporinas.

En los laboratorios que no utilicen habitualmente las recomendaciones del NCCLS pueden seguirse otras normas alternativas de valoración de la sensibilidad bien estandari­zadas (por ejemplo DIN ICS etc.)

 

FARMACOCINÉTICA Y FARMACODINAMIA:

RO­CEPHIN® (la ceftriaxona) es un antibiótico cefalospo-
ríni­co de amplio espectro y acción prolongada de uso paren­teral actúa inhibiendo la síntesis de la pared bacteriana. Incluye en su espectro bacterias tanto grampo-si­tivas como gramnegativas y es altamente estable fren-
te a beta-lac­tamasa. Sus propiedades farmacocinéticas (unión a proteínas y vida media de eliminación) le confieren la particu­laridad de poderse administrar una sola vez al día brindando una óptima ecuación costo/beneficio en sus indicaciones.

Absorción: La concentración plasmática máxima tras una única dosis I.M. de 1.0 g es de unos 81 mg/l y se alcanza al cabo de 2-3 horas de la administración.

Tras la administración I.M. el –área bajo la curva de concentración plasmática– tiempo es equivalente al obtenido tras la admi­nis­tración I.V. de una dosis equivalente lo cual indica una biodisponibilidad del 100% para la ceftriaxona por vía I.M.

Distribución: El volumen de distribución de la ceftriaxona es de 7-12 l.

La ceftriaxona ha demostrado una excelente penetración en los tejidos y en los líquidos corporales con dosis de 1-2 g. En más de 60 tejidos o líquidos corporales (por ejemplo pulmón corazón hígado y vías biliares amígdalas oído medio y mucosa nasal huesos líquido cefalorraquídeo líquido pleural secreción prostática y líquido sinovial) se detectan durante más de 24 horas concentraciones muy superiores a las concentraciones mínimas inhibitorias para la mayoría de los gérmenes patógenos.

Administrada por vía I.V. la ceftriaxona se difunde rápidamente por el líquido intersticial donde alcanza concentraciones bactericidas frente a las bacterias sensibles durante 24 horas.

Concentración tras 1 g de ROCEPHIN® (mg/l).

Concentraciones séricas.

Concentraciones en líquido intersticial (modelo de la ampolla cutánea).

Fijación a proteínas.

La ceftriaxona se une a la albúmina de forma reversi-
ble. Esta unión a proteínas es inversamente proporcional a la concentración; así se pasa de una fijación del 95% con concentraciones plasmáticas < de 100 mg/l a una fi-
jación del 85% con concentraciones de 300 mg/l.

Debido a su menor contenido de albúmina la proporción de ceftriaxona libre es mayor en el líquido intersticial que en el plasma.

Penetración en tejidos especiales: La ceftriaxona atraviesa las meninges inflamadas de los recién nacidos los lactantes y los niños: se obtienen concentraciones
superiores a 1.4 mg/l en el LCR a las 24 horas de una inyección I.V. de ROCEPHIN® en dosis de 50 mg/kg (recién nacidos) y 100 mg/kg (lactantes). La concentración máxima en el LCR se alcanza al cabo de 4 horas de la inyección I.V. con un valor medio de 18 mg/l.

La concentración media en el LCR es de 17% de la concentración plasmática en los pacientes con meningitis bac-
teriana y de un 4% en los pacientes con meningitis aséptica. En los adultos con meningitis la administración de 50 mg/kg da lugar al cabo de 2 a 24 horas a concentraciones en el LCR varias veces superiores a la concentración mínima inhibitoria para las bacterias que con mayor frecuencia producen meningitis.

La ceftriaxona atraviesa también la barrera placentaria y se excreta en la leche materna en pequeñas cantidades.

Metabolismo: La ceftriaxona no se metaboliza sistémicamente; únicamente la flora intestinal transforma este fármaco en metabolitos inactivos.

Eliminación: La depuración plasmática total es de
10-22 ml/min. La depuración renal es de 5-12 ml/min.

La ceftriaxona se excreta de forma inalterada en un
50-60% por la orina y en un 40-50% por la bilis. La se-
mivida de eliminación es en los adultos de unas 8 horas.

Farmacocinética en situaciones clínicas espe­ciales: En los recién nacidos se recoge en la orina apro-
ximadamente un 70% de la dosis. En los recién nacidos de menos de 8 días y en los ancianos de más de 75 años la semivida media de eliminación suele ser unas dos veces mayor que en los adultos jóvenes.

En los pacientes con insuficiencia hepática o renal la farmacocinética de la ceftriaxona apenas se altera y la semivida de eliminación aumenta muy poco debido a un proceso de compensación.

Si solamente está afectada la función renal la elimi­nación biliar de la ceftriaxona aumenta; si solamente está afectada la función hepática la eliminación renal aumenta.

Su vida media es de 8 horas (en niños < 1 semana y en ancianos > 75 años aumenta aproximadamente al doble).

 

CONTRAINDICACIONES:

ROCEPHIN® está contraindicado en pacientes con antecedentes de hipersensibilidad a las cefalosporinas.

Conviene tener presente la posibilidad de reacciones alér­gicas cruzadas en pacientes alérgicos a la penicilina.

 

PRECAUCIONES GENERALES:

Al igual que sucede con otras cefalosporinas nunca puede descartarse la posibilidad de un choque anafiláctico incluso tras realizar una anamnesis exhaustiva.

Se han descrito casos de colitis seudomembranosa con casi todos lo fármacos antibacterianos incluida la ceftriaxona. Por lo tanto es importante plantearse la posibilidad de este diagnóstico en todo paciente con diarrea tras la administración de un antibiótico.

Pueden producirse sobreinfecciones por microorganismos resistentes como con cualquier otro antibiótico.

En ecografías de la vesícula biliar se han detectado sombras malinterpretadas como cálculos biliares por lo general tras la administración de dosis superiores a la
recomendada habitualmente.

Estas sombras son sin embargo precipitados de cef-
triaxona cálcica que desaparecen una vez concluido el tratamiento o tras la retirada del preparado. Rara vez se han asociado estos signos con síntomas. No obstante si sobrevienen síntomas se recomienda un tratamiento conservador no quirúrgico.

El médico deberá considerar en cada caso la conveniencia de suspender el tratamiento con ROCEPHIN® en los casos sintomáticos.

En los recién nacidos los lactantes y los niños se han comprobado la innocuidad y la eficacia de ROCEPHIN® para las dosis descritas en Dosis y vía de administración. Se han demostrado en diversos estudios que la ceftriaxona como el resto de las cefalosporinas puede desplazar la bilirrubina de su unión a la albúmina sérica.

Han de extremarse las precauciones pues a la hora de plantearse un tratamiento con ROCEPHIN® en recién nacidos hiperbilirrubinémicos ROCEPHIN® no debe administrarse a recién nacidos (sobre todo prematuros) con riesgo de encefalopatía bilirrubínica.

En tratamientos prolongados es conveniente controlar el perfil sanguíneo de forma periódica.

 

RESTRICCIONES DE USO DURANTE EL EMBARAZO Y LA LACTANCIA:

Durante el embarazo se recomienda administrar ROCEPHIN® sólo en casos en que sea absolutamente necesario (particularmente durante el 1er. trimestre).

La ceftriaxona atraviesa la barrera placentaria. Todavía no se ha determinado la innocuidad de la ceftriaxona en las mujeres embarazadas.

En los estudios reproductivos realizados en animales no se han apreciado datos de embrioto­xicidad fetotoxicidad teratogenicidad o reacciones adversas sobre la
fertilidad (mascu­lina o femenina) o el desarrollo peri y posnatal. En los primates tampoco se ha observado embriotoxicidad o teratogenicidad.

La ceftriaxona se elimina en la leche materna en pequeñas concentraciones.

Se aconseja pues extremar las precauciones cuando ROCEPHIN® se administre a las madres lactantes.

 

REACCIONES SECUNDARIAS Y ADVERSAS:

Con ROCEPHIN® se han descrito los siguientes efectos secundarios que fueron reversibles de forma espontánea o tras retirar el fármaco:

Efectos secundarios generales: Molestias digestivas (aprox. 2% de los casos: heces sueltas o diarrea náuseas vómitos estomatitis glositis.

Alteraciones hematológicas (aproximadamente 2%): eosinofilia leucopenia granulocitopenia anemia hemolítica trombocitopenia. Se han descrito casos aislados de agranulocitosis (< 500/mm³) la mayoría de ellos tras 10 días de tratamiento y la administración de dosis totales de
20 g o superiores.

Reacciones cutáneas (aproximadamente 1%): exantema dermatitis alérgica prurito urticaria edema eritema multiforme.

Otros (infrecuentes): cefalea y vértigo precipitación sintomática de sales cálcicas de ceftriaxona en la vesícu-
la biliar aumento de las enzimas hepáticas oliguria aumento de la creatinina sérica micosis genitales fiebre escalofríos y reacciones anafilácticas o anafilac-
toides.

De forma infrecuente se han descrito también enterocolitis seudomembranosa y trastornos de la coagulación.

Se han comunicado algunos casos aislados de precipi-
tación renal la mayoría en niños de más de 3 años que habían recibido tratamiento con dosis elevadas (por ejemplo dosis diaria > 80 mg/kg o dosis total > 10 g) y presentaban otros factores de riesgo (por ejemplo restricción de líquidos encama­miento etc.).

Este efecto secundario sintomático o no puede provocar insuficiencia renal reversible tras la suspensión del tratamiento con ROCEPHIN®.

Efectos secundarios locales: De forma infrecuente reacciones flebíticas tras la administración I.V. Pueden prevenirse mediante la inyección lenta (2-4 minutos) del medicamento.

La inyección intramuscular sin la solución de lidocaína es dolorosa.

 

INTERACCIONES MEDICAMENTOSAS Y DE OTRO GÉNERO:

Cuando se emplee ROCEPHIN® asociado a otro antimicrobiano ambos fármacos deben adminis­trar-
se por separado debido a la posibilidad de que exista incompatibilidad fisicoquímica.

Cuando se administra asociado a una solución endovenosa ésta no deberá contener calcio; tal es el caso de las solu­ciones de Ringer y de Hart­mann las cuales no son compa­tibles con ROCEPHIN®.

Hasta la fecha no se ha descrito empeoramiento de la función renal tras la administración simultánea de dosis elevadas de ROCEPHIN® y diuréticos potentes (por ejemplo furose­mida).

Tampoco hay datos de que ROCEPHIN® potencie la toxicidad renal de los aminoglucósidos.

No se ha descrito ningún efecto parecido al del disulfiram con la ingestión de alcohol tras la administración de ceftriaxona.

La ceftriaxona carece de un grupo N-metiltiotetrazólico que se ha asociado con una posible intolerancia al etanol y los problemas de sangrado de algunas cefalosporinas. La probenecida no altera la eliminación de ROCEPHIN®.

En un estudio in vitro se han observado efectos antagónicos con la asociación de cloramfenicol y ROCEPHIN®.

 

ALTERACIONES EN LOS RESULTADOS DE PRUEBAS DE LABORATORIO:

Todas las cefalosporinas
pueden desplazar a la bilirrubina de su unión a la albúmina sérica; se recomienda tomar esto en cuenta al se-
leccionar este tipo de antibióticos para el tratamiento de infecciones en recién nacidos hiperbili­rrubinémicos particularmente en prematuros.

Durante tratamientos prolongados se deben realizar cuentas hemocitológicas periódicas.

En algunos casos aislados de pacientes tratados con ceftriaxona se han ­obtenido falsos-positivos en la prueba de Coombs.

La ceftriaxona como cualquier antibiótico puede dar lugar a falsos-positivos en las pruebas de galac­tosemia.

De forma parecida los métodos no enzimáticos para la determinación de glucosa en orina pueden proporcionar falsos-positivos. Por este motivo la determinación de la glucosuria debe realizarse por métodos enzimáticos durante el tratamiento con ceftriaxona.

 

PRECAUCIONES EN RELACIÓN CON EFECTOS DE CARCINOGÉNESIS MUTAGÉNESIS TERATOGÉNESIS Y SOBRE LA FERTILIDAD:

Aún no se ha reportado efecto alguno con ROCEPHIN®.

 

DOSIS Y VÍA DE ADMINISTRACIÓN:

ROCE­PHIN® se administra una vez cada 24 horas:

 

*           Sólo cuando coexista insuficiencia hepática o haya duda al respecto.

La duración del tratamiento es variable dependiendo
de la respuesta. Hay presentación especial para cada
vía de administración: I.M. e I.V.

Modo de empleo:

I.V. directa: Disolver 500 mg o 1 g en 5 ml o 10 ml respectivamente de solución inyectable y aplicarlo lentamente en la vena (2-4 minutos).

I.V. por infusión: Disolver 500 mg o 1 g en aproximadamente 40 ml de cualquiera de las siguientes soluciones libres de calcio: cloruro de sodio al 0.45 ó 0.9% con o sin dextrosa al 5% glucosada al 2.5 5 ó 10%. La infusión se pasará de 5 a 15 minutos.

Dosis mayores a 2 g en adultos y de 50 mg/kg en niños deben administrarse por infusión I.V. en las soluciones mencionadas y transfun­dirse en no menos de 30 minutos. La solución se mantiene estable por lo menos 24 horas a temperatura ambiente y por 72 horas a +5°C; sin embargo se recomienda que una vez preparada la solución sea usada tan pronto sea posible.

I.M.: Disolver 500 mg o 1 g en 2 ml o 3.5 ml respec-
tivamente de solución de lidocaína al 1%. Conviene no aplicar más de 2 g en cada glúteo al día. La solución de lidocaína nunca debe administrarse I.V.

 

MANIFESTACIONES Y MANEJO DE LA SOBREDOSIFICACIÓN O INGESTA ACCIDENTAL:

Como ocurre con todos los betalactámicos es posible que se presenten reacciones anafilácticas en cuyo caso se debe administrar epinefrina I.V. seguida de un gluco­corticoide.

En caso de intoxicación la concentración del fármaco no puede reducirse por hemodiálisis ni diálisis peritoneal. No se dispone de antídoto específico.

El tratamiento de la sobredosificación debe ser sintomático.

 

PRESENTACIONES:

ROCEPHIN® I.V.:

Caja con 1 frasco ámpula con 500 mg y ampolleta con
5 ml de agua inyectable.

Caja con 1 frasco ámpula con 1 g y ampolleta con 10 ml de agua inyectable.

ROCEPHIN® I.M. Roche:

Caja con 1 frasco ámpula con 500 mg y ampolleta con
2 ml de solución de lidocaína al 1%.

Caja con 1 frasco ámpula con 1 g y ampolleta con 3.5 ml de solución de lidocaína al 1%.

 

RECOMENDACIONES SOBRE ALMACENAMIENTO:

Consérvese a temperatura ambiente a no más de 30°C y en lugar seco.

Una vez reconstituidas las soluciones conservan su estabilidad física y química durante 6 horas a temperatura ambiente (o 24 horas en frigoríficos a 2-8°C).

 

LEYENDAS DE PROTECCIÓN:

Su venta requiere receta médica.
No se de al alcance de los niños.

Hecho en Suiza por:

F. Hoffmann-La Roche S. A.

Acondicionado y distribuido por:

 PRODUCTOS ROCHE S. A. de C. V.

Regs. Núms. 104M84 y 098M84 S. S. A. IV

AEAR-03361202099/RM2004
y AEAR-03361202098/RM2004

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