Pranidol

Tabletas                                                           

(Clorhidrato de propranolol)

 

FORMA FARMACÉUTICA Y FORMULACIÓN:

Cada TABLETA contiene:

Clorhidrato de
propranolol................................. 20 y 60 mg

Excipiente c.b.p. 1 tableta.

 

INDICACIONES TERAPÉUTICAS:

Antihipertensivo. Antianginoso. Antiarrítmico (arritmias supraven­triculares taquicardias ventriculares taquiarritmias por intoxicación digitálica y taquiarritmias debidas a una excesiva acción de catecolaminas durante la anestesia). Temblor esencial. Tratamiento y profilaxis del IAM. Terapia adyuvante en estenosis subaórtica hipertrófica y feocromocitoma. Profilaxis de la migraña.

 

FARMACOCINÉTICA Y FARMACODINAMIA:

Farmacodinamia: Es un bloqueante no selectivo de los receptores betaadrenérgicos sin actividad simpatico­mimética intrínseca. Debido al bloque beta las respuestas inotrópicas cronotrópicas y vasodilatadores al es-
tímulo simpático disminuyen en forma proporcional. Se proponen varios mecanismos para el efecto antihiper­tensivo del propranolol. Entre éstos se encuentran la reducción del gasto cardiaco la inhibición de la secreción de renina la disminución del tono simpático central y con el uso crónico la disminución de la resistencia periférica. El efecto antianginoso se debe a la disminución de los requerimientos de oxígeno del miocardio mediante el antagonismo de los efectos de las catecolaminas sobre la presión arterial la frecuencia y contractilidad cardiaca. A concentraciones terapéuticas el mecanismo de acción antiarrítmico es consecuencia del bloqueo beta pero a concentraciones mayores predomina el efecto estabilizador de membranas. El mecanismo mediante el cual el propranolol ejerce sus efectos antimigrañoso y antitemblor esencial no han sido aún establecidos.

Farmacocinética: Debido a su liposolubilidad el propranolol se absorbe en forma completa en el tracto gastrointestinal. Sufre un efecto inactivador de primer paso hepático. Debido a este efecto su biodisponibilidad vía oral es 25%. Existe una importante variación interindividual en la eliminación hepática presis­temática motivo por el cual las concentraciones plas­máticas muestran una gran variabilidad luego de su administración vía oral y también contribuye al amplio rango de dosis utilizadas para alcanzar su efectividad. A medida que la dosis aumenta el grado de extracción hepática se reduce. Su biodisponibilidad aumenta con la administración concomitante de alimentos y durante el tratamiento prolongado. Posee un gran volumen de distribución (4 litros/kg) y una distribución generalizada. Su unión a proteínas plasmáticas es de 90%. Se elimina por biotransformación hepática y sus metabolitos son excretados por orina. Uno de sus metabolitos más importantes y con cierta actividad antagonista betaadre­nérgica es el 4-hidroxipropranol. Las modificaciones del flujo sanguíneo hepático y con la administración de drogas que afecten el metabolismo hepático. No existe una correlación entre las concentraciones plasmáticas y la duración del efecto terapéutico. El propranolol no es dializable.

 

CONTRAINDICACIONES:

 Está contraindicado en el shock cardiogénico bradicardia sinusal bloqueos de la conducción A-V de segundo o tercer grado asma bronquial e insuficiencia cardiaca congestiva excepto que sea secundaria a una taquiarritmia tratable con propranolol. En el IAM cuando existe hipotensión (presión sistólica menor a 100 mm Hg).

La administración de betabloqueantes a pacientes con insuficiencia cardiaca puede inhibir la estimulación simpática vital para mantener la función circulatoria pudiendo agravar el cuadro. Si bien el propranolol debe ser evitado en pacientes con insuficiencia cardiaca manifiesta puede ser administrado con suma precaución en estos pacientes si se encuentran compensados y están recibiendo diuréticos y digitálicos ya que el propranolol no anula la acción inotrópica del digital sobre el miocardio. En pacientes que no presentan antecedentes de insuficiencia cardiaca el tratamiento crónico con propranolol puede desencadenar un cuadro de insuficiencia. En ese caso el paciente debe ser digitalizado y/o tratado con diuréticos y la dosis de propranolol debe ser reducida o discontinuada en forma gradual (en caso de ser posible). Los pacientes con antecedentes de broncospasmo en general no deben recibir tratamiento con betabloqueantes. Si es necesaria su administración se recomienda un estrecho seguimiento del paciente. Se ha reportado en los pacientes que reciben propranolol como antianginoso la exacerbación del ­cuadro o la aparición de infarto luego de la suspensión abrupta del propranolol. En consecuencia éste debe ser discon­tinuado en forma gradual. Los síntomas por rebote son tratables con la readministración del propranolol. Debido a que la enfermedad coronaria puede ser asinto­mática es prudente advertir el método de suspensión gradual a los pacientes que son tratados con propranolol por otros motivos y que pudiesen padecer una enfermedad cardiaca oculta. Los betabloqueantes deben ser administrados con precaución a pacientes diabéticos ya que el bloqueo beta puede enmascarar los síntomas de la hipoglucemia. Luego de una hipoglucemia inducida por insulina el propranolol puede producir un retraso en la recuperación de la glucemia. El bloqueo beta puede enmascarar los síntomas del hipertiroidismo. Además la discontinuación abrupta del propranolol puede ser seguida de una exacerbación de los síntomas de éste incluyendo la aparición de la tormenta tiroidea. En los pacientes con el síndrome
de Wolf-Parkinson-White la taquicardia puede ser remplazada por bradicardia y en algunos casos los pacientes requirieron marcapasos. La necesidad de suspensión de los betabloqueantes antes de una cirugía mayor es controvertida. La habilidad cardiaca alterada para responder a los estímulos adrenergéticos reflejos puede aumentar el riego de la anestesia general y de los procedimientos quirúrgicos. El efecto del propranolol puede ser antagonizado en caso de ser necesario con la administración de dobutamina o isoproterenol.

 

PRECAUCIONES GENERALES:

No debe ser utilizado en las emergencias hipertensivas. Administrar con precaución a pacientes con alteraciones de la función hepática y/o renal. Se debe advertir al paciente que el propranolol disminuye la presión intraocular alterando las pruebas de diagnóstico de glaucoma.

 

RESTRICCIONES DE USO DURANTE EL EMBARAZO Y LA LACTANCIA:

El propranolol sólo debe administrarse durante el embarazo cuando los beneficios justifican el riesgo potencial al feto.

Lactancia: El propranolol se excreta por la leche materna. No se aconseja su administración durante el amamantamiento.

 

REACCIONES SECUNDARIAS Y ADVERSAS:

Psiquiátricas:

Ocasionales: ansiedad nerviosismo depresión.

Raras: síndrome confusional alucinaciones.

Cardiovasculares:

Ocasionales: bradicardia insuficiencia cardiaca congestiva reducción de la circulación periférica.

Raras: arritmias dolor torácico hipotensión ortostática.

Digestivas:

Ocasionales: constipación diarrea náuseas vómitos dispepsia.

Musculosqueléticas:

Frecuentes: cansancio debilidad.

Raras: dolor lumbar artralgias.

Nerviosos:

Frecuentes: trastornos del sueño somnolencia.

Raras: pesadillas sueños vívidos.

Dermatológicas:

Raras: rash cutáneo erupción psoriasiforme urticaria.

Respiratorias:

Ocasionales: congestión nasal broncospasmo.

Sangre:

Raras: leucopenia trombocitopenia.

Sensoriales:

Raras: trastornos en el gusto ojo seco.

Urogenitales:

Frecuentes: disminución de la libido.

 

INTERACCIONES MEDICAMENTOSAS Y DE OTRO GÉNERO:

La administración conjunta de beta-bloqueantes y bloqueantes de los canales de calcio (especialmente verapamilo intravenoso) debe ser evitada debido a la sumatoria del efecto negativo inotrópico y sobre la conducción atrio-ventricular especialmente en pacientes con una miocardiopatía severa insuficiencia cardiaca congestiva e infarto agudo de miocardio. Los pacientes que reciben drogas depletoras de catecola­minas como la reserpina deben ser controlados durante la administración conjunta con propranolol ya que sus efectos antiadrenérgicos se sinergizan. Los antiinflamatorios no-esteroideos antagonizan el efecto antihipertensivo del propranolol. La administración concomitante de propranolol y haloperidol ha favorecido la aparición de hipotensión y paro cardiaco. El etanol reduce la velocidad de absorción del propranolol. La difenilhidantoína el fenobarbital y la rifampicina aceleran la eliminación del propranolol. La eliminación de la teofilina se ve afectada cuando es administrada conjuntamente con propranolol.

La cimetidina disminuye la biotransformación del propranolol retrasando su eliminación y aumentando sus concentraciones plasmá­ticas. El propanolol disminuye la eliminación de la antipirina y la lidocaína cuando son administrados en forma conjunta. Cuando es administrado con clorpromazina las concentraciones plasmáticas de ambas aumentan. El gel de hidróxido de aluminio reduce la absorción intestinal del propranolol.

 

ALTERACIONES EN LOS RESULTADOS DE PRUEBAS DE LABORATORIO:

 Puede alterar las pruebas de función tiroidea aumentando la T4 y la T3 reversa y disminuyendo la T3.

 

PRECAUCIONES EN RELACIÓN CON EFECTOS DE CARCINOGÉNESIS MUTAGÉNESIS TERATO­GÉNESIS Y SOBRE LA FERTILIDAD:

 Los estudios a largo plazo en animales no han mostrado efectos tóxicos carcinogénicos en ninguna de las dosis empleadas.

 

DOSIS Y VÍA DE ADMINISTRACIÓN:

Oral.

Adultos:

Hipertensión: Una dosis inicial de 80 mg dos veces al día que se puede aumentar a intervalos semanales de acuerdo con la respuesta. La dosis usual oscila entre 160 a 360 mg al día. Con la administración simultánea de un diurético o de otros medicamentos antihipertensivos se puede conseguir una reducción adicional de la presión arterial.

Angina ansiedad migraña tremor esencial y glaucoma: Una dosis inicial de 40 mg dos o tres veces al día que puede ser incrementada por la misma cantidad a intervalos semanales de acuerdo con la respuesta del paciente. Una respuesta adecuada de la ansiedad la migraña y el tremor esencial se observa generalmente a dosis de 80 a 160 mg/día y en angina de pecho por orden de 120 a 240 mg/día.

Postinfarto del miocardio: El tratamiento debe comenzar entre 5 y 21 días después del infarto del miocardio con una dosis inicial de 40 mg cuatro veces al día durante 2 ó 4 días con objeto de mejorar el cumplimiento del paciente la dosis diaria total se puede administrar en dos tomas de 180 mg diarios.

Arritmias taquicardia de ansiedad cardiomio­patía hipertrófica obstructiva tirotoxicosis: Una dosis entre 10-40 mg tres o cuatro veces por día.

Hipertensión porta/várices esofágicas: La dosis inicial debe ser de 40 mg dos veces al día incrementando hasta 80 mg dos veces al día dependiendo de la respuesta de la frecuencia cardiaca. Si es necesario la dosis se puede aumentar hasta un máximo de 160 mg dos veces al día. Con la dosis administrada se debe lograr reducir la frecuencia cardiaca en reposo en 25%.

Feocromocitoma: Deberá ser utilizado sólo en presencia de un bloqueador alfa efectivo.

Preoperatoriamente: Se recomienda 60 mg por día durante 3 días.

Casos malignos no operables: 30 mg diarios.

Pacientes de edad avanzada: La dosis óptima se deter­minará individualmente de acuerdo a la respuesta ­clínica.

Niños: La dosificación deberá ser determinada individualmente por lo que la siguiente sugerencia es sólo una guía: arritmias feocromocitoma tirotoxicosis: 0.25 a 0.5 mg/kg tres o cuatro veces al día según se requiera.

Migraña:

Menores de 12 años: 20 mg dos o tres veces al día.

Mayores de 12 años: Dosis para adultos.

Tetralogía de Fallot: La utilidad de ésta está en relación con el alivio del cortocircuito del tracto de salida del ventrículo derecho. Es también útil para el tratamiento de las arritmias asociadas y angina. La dosis debe determinarse individualmente y la siguiente es sólo una guía: hasta 1 mg/kg tres o cuatro veces al día según sea requerido.

 

MANIFESTACIONES Y MANEJO DE LA SOBRE­DOSIFICACIÓN O INGESTA ACCIDENTAL:

 Los siguientes síntomas son los más frecuentes que se presentan en la intoxicación con betabloqueantes: bradicardia hipotensión arterial mareos síncope pulso irregular trastornos respiratorios coloración azulada de palmas de la mano y crisis convulsivas. Ante la eventualidad de una sobredosificación concurrir al hospital más cercano. El tratamiento específico consiste en la administración de atropina (para la bradicardia en presencia de una hipotensión severa) benzodiazepinas (para el tratamiento de las crisis comiciales) agentes inotrópicos (dobutamina dopamina epinefrina norepinefrina isoproterenol o glucagón) colocación de marcapasos diuréticos y/o digital (para los síntomas de fallo cardíaco) y agonista ß2 y/o teofilina (para el tratamiento del broncospasmo). El propranolol no es dializable.

 

PRESENTACIONES:

Frasco con 10 20 y 30 tabletas de 20 mg.

Frasco con 10 20 y 30 tabletas de 60 mg.

Caja con 10 20 y 30 tabletas de 20 mg.

Caja con 10 20 y 30 tabletas de 60 mg.

 

RECOMENDACIONES SOBRE ALMACENAMIENTO:

Consérvese a temperatura ambiente a no más de 30°C en lugar seco.

 

LEYENDAS DE PROTECCIÓN:

Literatura exclusiva para médicos. No se deje al alcance de los niños. Su venta requiere receta médica. No se administre durante el embarazo ni la lactancia.

Hecho en México por:

VICTORY ENTERPRISES S. A. de C. V.

Reg. Núm. 202M2004 S. S. A. IV

DEAR-04390703702/R2004