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AVAPRO

Tabletas

IRBESARTÁN


FORMA FARMACÉUTICA Y FORMULACIÓN
Cada TABLETA contiene:

Irbesartán................. 150 ó 300 mg

Excipiente, c.b.p. 1 tableta.

DESCRIPCION
AVAPRO® (irbesartán) es un antagonista no peptídico de los receptores de la angiotensina II (subtipo AT1). Está disponible en forma de tabletas de 150 y 300 mg, para administración oral.

INDICACIONES TERAPÉUTICAS
AVAPRO® (irbe­sartán) está indicado para el tratamiento de la hipertensión. Se puede utilizar ya sea solo o en combinación con otros agentes antihipertensivos, por ejemplo, diuréticos del tipo de las tiazidas, agentes beta-bloqueadores, agentes bloqueadores de los canales del calcio de larga acción.

AVAPRO® (irbesartán) está indicado para el ­tratamiento de la enfermedad renal en pacientes con hipertensión y diabetes tipo 2; en etapa temprana (microalbuminuria 20-200 mcg/min; 30-300 mg/día), y en etapa tardía (protei­nuria ³ 900 mg/día).

FARMACOCINÉTICA Y FARMACODINAMIA
Mecanismo de acción: Irbesartán es un antagonista específico y con muy alta afinidad por los receptores de la angiotensina II (subtipo AT1). La angiotensina II es un componente importante del sistema renina-angiotensina y participa en la fisiopatología de la hipertensión y en la homeostasis del sodio. Irbesartán no requiere de la activación metabólica para su acción.

Irbesartán bloquea los potentes efectos de vasoconstricción y de secreción de aldosterona, de la angiotensina II, por antagonismo selectivo de los receptores de la angiotensina II (subtipo AT1) localizados en las ­células del músculo liso vascular y en la corteza suprarrenal.

No ­tiene actividad agonista en el receptor AT1 y tiene una ­afinidad mucho mayor (más de 8,500 veces) para el receptor AT1 que para el receptor AT2 (un receptor que no se ha de­mos­trado que se asocie con la homeóstasis cardiovascular).

Irbesartán no inhibe a las enzimas que participan en el sistema renina-angiotensina, es decir, la enzima conver­ti­­dora de angiotensina (por ejemplo renina, la enzima convertidora de angiotensina [ECA]) ni afecta a otros receptores de hormonas o canales de iones que intervienen en la regu­la­ción cardiovascular de la ­presión arterial y en la homeos­tasis del sodio.

El bloqueo de los receptores AT1 causado por irbesartán interrumpe el circuito de retroalimentación dentro del sistema renina-angiotensina, lo que resulta en incrementos de los niveles de renina en plasma y de los niveles de angiotensina II.

Después de la administración de irbesartán, declinan las concentraciones de aldosterona en plasma; sin embargo, los niveles de pota­sio en suero no se afectan de manera significativa (incre­mento medio de < 0.1 mEq/l) con las dosis re­co­mendadas. Irbe­sartán no tiene ­efectos notables sobre los triglicéridos del suero, ni sobre las concentraciones de colesterol o de glucosa.

No tiene efectos sobre el ácido úrico del suero ni sobre la excreción urinaria del ácido úrico.

Propiedades farmacocinéticas: Irbesartán es un agente activo que se administra por vía oral y que no requiere biotransformación para su acción. Después de la administración oral, irbesartán se absorbe rápida y completamente. La biodisponibilidad absoluta de irbesartán administrado por la vía oral es de 60-80%. Los alimentos no afectan la biodisponibilidad. Las concentraciones pico en plasma ocurren 1.5 a 2 horas después de la administración oral.

Irbesartán está unido a las proteínas del plasma en 96% y tiene un enlace insignificante con los componentes celulares de la sangre. El volumen de distribución es de 53-93 litros.

Irbesartán se metaboliza en el hígado vía conjugación con glucorónido y oxidación. El principal metabolito circulante es irbesartán glucurónido (-6%). Irbesartán experimenta oxidación, principalmente por la ­isoenzima CYP2C9 citocromo P-450; la isoenzima CYP3A4 tiene un efecto insignificante. Irbesartán no es metabolizado por la mayoría de las isoenzimas que intervienen comúnmente en el metabolismo del fármaco ni las induce o inhibe de manera sustancial (esto es, CYP1A1, CYP1A2, CYP2A6, CYP2B6, CYP2D6 o CYP2E1). Irbesartán no induce ni inhibe a la isoenzima CYP3A4.

Irbesartán y sus metabolitos se excretan por vía biliar y renal. Alrededor de 20% de la radiactividad administrada después de una dosis de irbesartán C14 por vía oral o intravenosa, se recupera en la orina, y el resto en las heces. Menos de 2% de la dosis se excreta en la orina como irbesartán sin cambio.

La vida media de eliminación terminal (t½) de ­irbesartán es de 11-15 horas. La depuración total de irbesartán después de su administración vía intravenosa es de 157-176 ml/min, de los cuales 3.0 a 3.5 ml/min son por depuración renal. Irbesartán exhibe una farmacocinética lineal sobre los límites de la dosis terapéutica.

Las concentraciones en estado estable en plasma se alcanzan dentro de los tres días del inicio del régimen de dosificación una vez al día. Se observó acumulación limitada (< 20%) en plasma después de dosis repetidas de una vez al día.

En individuos hipertensos se observaron concentraciones más altas de irbesartán en plasma (11-44%) en las mujeres que en los hombres; sin embargo, después de ­múltiples dosis, no se observaron diferencias en cuanto a acumu­lación o vida media de eliminación entre hombres y mujeres. No se han observado diferencias específicas del género respecto al efecto clínico.

En sujetos (hombres y mujeres) normotensos ancianos (65-80 años) con función renal y hepática clínicamente normal, el ABC y las concentraciones pico en plasma (Cmáx) de irbesartán son aproximadamente de 20 a 50% mayores que las que se observaron en los sujetos más jóvenes (18-40 años).

Independientemente de la edad, la vida media de eliminación es semejante. No se han observado diferencias significativas relacionadas con la edad, respecto al efecto clínico.

En sujetos normotensos negros y blancos, al ABC en plasma y el t½ de irbesartán son aproximadamente de 20 a 25% mayores en los negros que en los blancos; las concentraciones pico en plasma (Cmáx) de ­irbesartán son básicamente equivalentes.

En pacientes con deterioro renal (sin considerar el grado) y en pacientes en hemodiálisis, la farmacocinética de irbesartán no se alteró significativamente. Irbesartán no es removido mediante la hemodiálisis.

En los pacientes con insuficiencia hepática debida a cirrosis leve a moderada, no se alteró significativamente la farmacocinética de irbesartán.

Propiedades farmacodinámicas: En sujetos sanos, una dosis oral única de irbesartán de hasta 300 mg produjo una inhibición dependiente de la dosis del efecto presor de la infusión de angiotensina II. La inhibición se completó (100%) a las 4 horas después de la dosis oral de 150 mg o 300 mg y la inhibición parcial se mantuvo por 24 horas (60 y 40% con 300 mg y 150 mg, respectivamente).

El efecto de disminución de la presión arterial de irbesartán se hace aparente después de la primera dosis y el efecto máximo se observó en la 2a. semana. En estudios de seguimiento a largo plazo, el efecto de irbesartán se mantuvo durante más de un año.

Una sola dosis al día hasta de 900 mg produjo descensos de la presión arterial dosis-relacionados. Las dosis de 150-300 mg una vez al día disminuyen la presión arterial en posición supina o sentada, en la concentración valle (esto es, 24 horas después de tomar la dosis) en un promedio de 8-13/5-8 mm Hg (sistólica/diastólica) más alto que aqué­llas disminuciones causadas por el placebo. Los efectos en la concentración valle son 60-70% de las ­respuestas diastólicas y sistólicas pico correspondientes.

Los efectos óptimos sobre la presión arterial durante las 24 horas se obtienen con la administración de la dosis una vez al día.

La presión arterial disminuye aproximadamente al mismo grado tanto en la posición de pie como en la posición supina. Los efectos ortostáticos no son frecuentes, pero igual que con los inhibidores de la ECA se puede esperar que ocurran en pacientes que tienen depleción de sodio y/o depleción de volumen.

Los efectos de disminución de la presión arterial de irbe­sar­tán y los efectos de los diuréticos del tipo de las tiazidas se suman.

En los pacientes que no se controlan adecuadamente con irbesartán solo, la adición de una dosis baja de hidrocloro­tiazida (12.5 mg) al irbesartán una vez al día resulta en una mayor reducción en la presión arterial ajustada con placebo de 7-10 / 3-6 mmHg (sistólica/diastólica).

La efectividad de irbesartán no es influenciada por la edad ni por la raza. Tal como sucede con otros fármacos que afectan el sistema renina-angiotensina, los pacientes de raza negra tienen una respuesta notablemente menor a la mono­te­rapia con irbesartán. Cuando se administró irbesartán concomitantemente con hidroclorotiazida en dosis bajas (por ejemplo, 12.5 mg diarios), la respuesta antihiperten­siva en los pacientes de raza negra se aproximó a la de los pacientes de raza blanca.

Después del retiro de irbesartán, la presión arterial regresa en forma gradual hacia la línea base. No se ha observado hipertensión de rebote.

Hipertensión y enfermedad renal en diabéticos tipo 2: El estudio de irbesartán en nefropatía diabética (IDNT) fue un estudio multicéntrico, aleatorizado, controlado, doble-ciego, comparativo de morbilidad y mor­talidad entre AVAPRO®, amlodipino y placebo. En 1,715 pa­cientes hipertensos con diabetes tipo 2 (proteinuria ³ 900 mg/día y creatinina sérica 1.0-3.0 mg/dl) fue evaluado el efecto de AVAPRO® a largo plazo (promedio 2.6 años) en la progresión de la enfermedad ­renal y la mortalidad por todas las causas.

Adicionalmente, como punto final secundario se evaluó el efecto de AVAPRO® en el riesgo de eventos cardiovasculares fatales y no fatales. Los pacientes fueron aleatorizados para recibir AVAPRO®, 75 mg; amlodipina, 2.5 mg o placebo una vez al día. Los pacientes se mantuvieron con dosis de 300 mg de AVAPRO®, 10 mg de amlodipino o placebo si era tolerado. AVAPRO® demostró 20% de reducción en el riesgo relativo en el punto final primario compuesto (primer ocurrencia de cualquiera de lo siguiente: duplicación de la creatinina sérica, enfermedad renal terminal o cualquier causa de mortalidad) comparado con placebo (p = 0.024) y 23% reducción del riesgo relativo comparado con ­amlodipino (p = 0.006). Las cifras de presión arterial fueron similares en el grupo tratado con AVAPRO® y el tratado con amlodipino. No se reportaron diferencias significativas en la evaluación de eventos cardiovasculares fatales y no fatales (muerte cardiovascular, infarto no fatal, hospitalización por falla cardiaca, déficit neurológico permanente atribuido a stroke o ampu­tación por arriba del tobillo) entre los tres grupos de tratamiento.

El estudio Efecto de irbesartán en microalbuminuria en pacientes con diabetes mellitus (IRMA 2), fue un ­estudio multicéntrico, aleatorizado, controlado con placebo, doble-ciego, de morbilidad, conducido en 590 pacientes con diabetes tipo 2, microalbuminuria (20-200 mg/min; 30-300 mg/día) y función renal normal (creatinina sérica £ 1.5 mg/dl en hombres y £ 1.1 en mujeres). El estudio evaluó como punto primario el efecto a largo plazo (2 años) de AVAPRO® en la progresión clínica (manifiesta) a proteinuria (excreción urinaria de albúmina > 200 mcg/min) (> 300 mg/día) y un incremento en excreción urinaria de albúmina por lo menos de 30% del basal). Adicionalmente, se evaluó el efecto de AVAPRO® después de uno o dos años de tratamiento en el cambio de excreción urinaria de albúmina nocturna y el cambio de depuración de creatinina de 24 horas.

AVAPRO® 300 mg demostró una reducción del riesgo relativo de 70% en el desarrollo de proteinuria clínica (ma­nifiesta) comparada con placebo (p = 0.0004). AVAPRO® 150 mg demostró reducción de 39% del riesgo relativo de desarrollar proteinuria comparado con placebo (p = 0.085). La reducción de la progresión clínica (manifiesta) de proteinuria fue evidente desde los 3 meses y continuó por el periodo de 2 años. La disminución en la depuración de creatinina de 24 horas no fue significativa entre los tres grupos. La regresión a cifras normales de albuminuria (< 20 mcg/min; < 30 mg/día) fue más frecuente en el grupo de AVAPRO® 300 mg (34%) que en el grupo placebo (21%).

CONTRAINDICACIONES
AVAPRO® está contraindicado en los pacientes que tienen hipersensibilidad a irbe­sar­tán o a alguno de los componentes de la ­formulación del mismo.

PRECAUCIONES GENERALES
Como consecuencia de la inhibición del sistema renina-angiotensina-aldosterona se pueden esperar cambios en la función renal de los individuos susceptibles. En los pacientes cuya función ­renal depende de la actividad del sistema renina-agiotensina-aldosterona (por ejemplo, pacientes hiper­­­tensos con estenosis de la arteria renal de uno o de ambos riñones, o pacientes con insuficiencia cardiaca congestiva grave), el tratamiento con otros fármacos que afectan este sistema se ha asociado con oliguria y/o azoemia progresiva y (raramente) con insuficiencia renal aguda y/o el fallecimiento. No se puede excluir la posibilidad de que ocurra un efecto similar con el uso de un antagonista de los receptores de angiotensina II, incluyendo irbesartán.

En pacientes diabéticos tipo 2 hipertensos con proteinuria (³ 900 mg/día), población que tiene alto riesgo de estenosis arterial renal, pacientes no tratados con AVAPRO® en el IDNT tuvieron un incremento temprano y agudo en la creatinina sérica atribuible a enfermedad arterial renal (véase en Farmacocinética y farmacodina­mia, Hipertensión y enfermedad renal en diabetes tipo 2).

Hipotensión-pacientes con depleción de volumen: AVAPRO® raramente se ha asociado con hipotensión en los pacientes hipertensos que no tienen otro ­padecimiento concomitante.

Es posible que ocurra hipotensión sintomática, como sucede con los inhibidores de la ECA, en los pacientes con depleción de sodio/volumen como aquéllos tratados vigorosamente con diuréticos y/o con restricción de sal, o en hemodiálisis. La depleción de volumen y/o sodio debe corregirse antes de iniciar el tratamiento con irbesartán o considerar una dosis inicial menor.

Morbilidad y mortalidad fetal/neonatal: No obstante que no se tiene experiencia con AVAPRO® en mujeres emba­ra­zadas, se ha reportado que la exposición in utero a los inhibidores de la ECA administrados a mujeres embarazadas durante el segundo y tercer trimestre causa lesiones y muerte del feto en crecimiento. Por tanto, igual que cualquier otro fármaco que actúa directamente sobre el sistema renina-angiotensina-aldosterona, AVAPRO® no debe administrarse durante el embarazo. Cuando el embarazo se detecta durante el tratamiento, AVAPRO® debe suspenderse tan pronto como sea posible.

Uso geriátrico: No se observaron diferencias en ­eficacia y seguridad entre los pacientes de edad avanzada (> 65 años) y los de menor edad.

Uso pediátrico: No se ha establecido la seguridad ni la eficacia en los pacientes pediátricos.

Los parámetros farmacocinéticos en los pacientes pediátricos (edad 6-16, n = 21) fueron comparables a los de los adultos. A dosis máximas diarias de 150 mg durante 4 semanas, AVAPRO® fue bien tolerado en niños y adolescentes hipertensos. La reducción de la presión sanguínea fue comparable con la de adultos recibiendo 150 mg diarios, sin embargo, no pudo excluirse una mayor sensibilidad en algunos pacientes. AVAPRO® no ha sido estudiado en pacientes pediátricos menores de 6 años.

Efectos sobre la capacidad para conducir o manejar maquinaria: El efecto de irbesartán sobre la capacidad de conducir o manejar maquinaria no ha sido estudiado, pero con base en sus propiedades farmacodinámicas es improbable que afecte estas habilidades. Cuando se conduce o se maneja maquinaria, se debe considerar que ocasionalmente se puede presentar fatiga y mareo durante el tratamiento de la hipertensión.

RESTRICCIONES DE USO DURANTE EL EMBARAZO Y LA LACTANCIA
Embarazo: Cuando se detecta el embarazo se debe suspender AVAPRO® tan pronto como sea posible (véase en Precauciones generales, Morbilidad y mortalidad fetal/neonatal.

Lactancia: Irbesartán se excreta en la leche de las ratas que amamantan. No se sabe si irbesartán o sus metabo­litos se excretan en la leche humana. Se debe tomar la decisión de interrumpir la lactancia o ­suspender la administración del fármaco, tomando en consideración la importancia del tratamiento de la madre con AVAPRO® y el riesgo potencial para el infante.

REACCIONES SECUNDARIAS Y ADVERSAS
Se ha evaluado AVAPRO® en cuanto a la seguridad, en ­estu­dios clínicos con aproximadamente 5,000 sujetos, incluidos 1,300 pacientes hipertensos tratados durante 6 meses y más de 400 pacientes tratados durante un año o más. Por lo general, los eventos adversos en los pacientes que recibieron AVAPRO® fueron leves y transitorios y no tuvieron relación con la dosis.

La incidencia de eventos adversos no estuvo relacionada con la edad, el género o la raza.

En estudios clínicos placebo-controlados que incluyeron 1,965 pacientes tratados con irbesartán (duración usual del tratamiento de 1 a 3 meses), la descontinuación del tratamiento a causa de algún evento adverso clínico o de laboratorio fue de 3.3% para los pacientes tratados con irbe­sartán y de 4.5% para los pacien­tes tratados con pla­cebo (p= 0.029).

En la tabla se muestran los eventos adversos clínicos probable o posiblemente relacionados, o con una relación incierta en el tratamiento que ocurrieron en por lo menos en 1% de los pacientes tratados con irbesartán o con placebo, en los ensayos controlados.





Otros eventos clínicos probable o posiblemente relacionados, o con una relación incierta en el tratamiento que ocurrieron con una frecuencia de 0.5% a < 1% y con una incidencia similar o ligeramente mayor en los pacientes tratados con irbesartán que en los pacientes tratados con placebo incluyen: diarrea, dispepsia/pirosis, disfunción sexual, dolor en el pecho, mareo (ortostá­tico), taquicardia y tos.

Ninguno de los eventos fue significativo y estadística­mente diferente entre los pacientes tratados con irbesartán y los pacientes tratados con placebo.

Experiencia poscomercialización: Desde la comer­cia­li­zación de irbesartán, al igual que otros antagonistas del receptor de angiotensina II, se han reportado muy raros casos de reacciones de hipersensibilidad (urticaria, angioedema). En el seguimiento de estudios poscomercialización se ha reportado muy raramente: astenia, hipercalemia, mialgia, ictericia, alteración en pruebas de función hepática y daño en la función renal, incluyendo casos aislados de falla renal en pacientes con riesgo, aunque la relación causal no ha sido claramente establecida. (véase Precauciones generales).

Estudios clínicos en pacientes hipertensos diabéticos tipo 2 con enfermedad renal: En estudios clínicos en pacientes con hipertensión y enfermedad renal por diabetes tipo 2, los eventos adversos fueron similares a los reportados en estudios en pacientes hipertensos, con excepción de los síntomas ortostáticos (vértigo, vértigo ortostático e hipotensión ortostática) observados en el estudio IDNT (proteinuria ³ 900 mg/día y creatinina sérica de 1.0-3.0 mg/dl). En el IDNT los síntomas ortostáticos ocurren más frecuentemente en el grupo de AVAPRO® (vértigo, 10.2%; vértigo ortostático, 5.4%, hipotensión ortostática, 5.4%) que con el grupo placebo (vértigo, 6.0%; vértigo ortostático, 2.7%; hipotensión ortostática, 3.2%). Porcentaje de descontinuación por los síntomas ortos­táticos con AVAPRO® versus placebo: vértigo, 0.3 vs 0.5; vértigo ortostático, 0.2 vs 0.0 e hipotensión ortostática, 0.0 vs 0.0.

INTERACCIONES MEDICAMENTOSAS Y DE OTRO GÉNERO
Con base en la información in vitro, no es de esperarse que ocurran interacciones con fármacos cuyo metabolismo es dependiente de las isoenzimas del citocromo P-450, CYP1A1, CYP1A2, CYP2A6, CYP2B6, CYP2D6, CYP2E1 o CYP3A4. Irbesartán es metabolizado principalmente por CYP2C9; sin embargo, durante los estudios clínicos de interacciones no se observaron interacciones farmacodinámicas significativas cuando se administró irbesartán en forma concomitante con warfarina (un fármaco metabolizado por CYP2C9).

Irbesartán no afecta la farmacocinética de la digoxina ni de simvastatina. La farmacocinética de irbesartán no se afecta por la administración concomitante de nifedipino o de hidroclorotiazida.

Con base en la experiencia con el uso de otros ­fármacos que afectan el sistema renina-angiotensina, la administración de diuréticos ahorradores de potasio, suplementos de potasio o sustitutos de sal que contienen potasio, pueden causar incremento de potasio sérico.

ALTERACIONES EN LOS RESULTADOS DE PRUEBAS DE LABORATORIO
No ocurrieron cambios significativos clínicamente en los parámetros de las pruebas de laboratorio, en los estudios clínicos de hipertensión controlados. No es necesario un monitoreo especial de los parámetros de laboratorio en los pacientes con hipertensión esencial que reciben tratamiento con AVAPRO®.

En el seguimiento de dos estudios clínicos en pacientes con hipertensión y enfermedad renal por diabetes tipo 2 (IDNT e IRMA 2) (véase Propiedades farmacodinámicos: Hipertensión y enfermedad renal en diabéticos tipo 2) se reportó lo siguiente:

Hipercaliemia:

En estudio IDNT el porcentaje de sujetos con hipercaliemia (> 6 mEq/l) fue de 18.6% en el grupo de AVAPRO® comparado contra 6.0% en el grupo placebo.

En el estudio IRMA 2 el porcentaje de sujetos con hipercaliemia (> 6 mEq/l) fue de 1.0% en el grupo de AVAPRO® y ninguno en el grupo placebo.

En IDNT el porcentaje de descontinuación debido a hipercaliemia en el grupo de AVAPRO® fue de 2.1% comparado contra 0.36% en el grupo placebo.

En IRMA 2 el porcentaje de descontinuación por esta misma causa fue en pacientes del grupo de AVAPRO® 0.5% y ninguno en el grupo placebo.

PRECAUCIONES EN RELACIÓN CON EFECTOS DE CARCINOGÉNESIS, MUTAGÉNESIS, TERATOGÉNESIS Y SOBRE LA FERTILIDAD
No se observó evidencia de carcinogenicidad cuando se administró irbesartán en dosis hasta de 500/1,000 mg/kg/día (machos, hembras, respectivamente) a ratas, y 1,000 mg/kg/día a ratones durante dos años. Estas dosis produjeron una exposición sistémica 4-25 veces (ratas) y 4-6 veces (ratones) mayor que la exposición en humanos que recibie­ron 300 mg diarios. Irbesartán no fue mutagénico en una batería de pruebas in vitro (prueba microbiana de Ames, prueba de reparación de DNA en hepatocito de rata, ensayo de mutación de gen prematuro en célula de mamífero V79). Irbesartán fue negativo en varias pruebas para inducción de aberraciones cromosómicas (ensayo de linfocito humano –in vitro; estudio de micronúcleo de ratón –in vivo).

La fertilidad y el funcionamiento de la reproducción no fueron afectadas en estudios de ratas machos y ­hembras, aun con dosis de irbesartán administrada vía oral que causa alguna toxicidad en los padres (hasta 650 mg/kg/día). No se observaron efectos significativos en la cantidad de cuerpos lúteos, de implantes o de fetos vivos. Irbesartán no afectó la sobrevida, el crecimiento ni la reproducción de la descendencia.

En dosis de 50 mg/kg/día y mayores, se observaron efectos transitorios (incremento de la cavitación de la pelvis renal, hidrouréter o edema subcutáneo) en los fetos de ratas, los cuales se resolvieron después del nacimiento. En conejos se observó mortalidad materna, aborto y resorción fetal temprana, con dosis de 30 mg/kg/día. No se observaron efectos teratogénicos en la rata ni en el ­conejo.

DOSIS Y VÍA DE ADMINISTRACIÓN
La dosis usual, inicial de AVAPRO® es de 150 mg una vez al día.

A los pacientes que requieren una mayor reducción de la presión arterial se les puede incrementar la dosis a 300 mg una vez al día.

Cuando la presión arterial no se controla adecuadamente sólo con AVAPRO®, se puede agregar un diurético (por ejemplo, 12.5 mg de hidroclorotiazida al día) y otro ­agente antihipertensivo (por ejemplo, un agente beta-bloqueador o un agente bloqueador de los canales del calcio de lar­ga acción). En pacientes con hipertensión arterial y enfermedad renal por diabetes tipo 2 la dosis de AVAPRO® recomendada es de 300 mg/día.

AVAPRO® se puede administrar con o sin alimentos.

Pacientes con depleción del volumen intravascu­lar: A los pacientes con depleción grave del volumen y/o con depleción de sodio, como aquéllos tratados vigorosamente con diuréticos o con hemodiálisis, se les debe corregir este trastorno antes de la administración de AVAPRO® o considerarse la administración de una dosis inicial menor. Cuando la presión arterial no se controla adecuadamente, se puede incrementar la dosis.

Ancianos y pacientes con deterioro renal o hepá­ti­co: Por lo general, no es necesario reducir la ­dosi­fi­cación en los ancianos ni en los pacientes con deterioro de la función renal (independientemente del grado) o con deterioro de la función hepática (de grado leve a moderado).

MANIFESTACIONES Y MANEJO DE LA SOBREDOSIFICACIÓN O INGESTA ACCIDENTAL
La experiencia con adultos expuestos a dosis hasta de 900 mg/día por 8 semanas no reveló toxicidad.

No se dispone de información específica acerca del tratamiento de la sobredosificación con AVAPRO®. Se debe hacer un monitoreo estrecho del paciente, y el tratamiento debe ser sintomático y de soporte. Las medidas sugeridas incluyen la inducción del vómito y/o el lavado gástri­co. Irbesartán no se remueve del organismo con la hemo­diálisis.

PRESENTACIONES
Caja con 14 y 28 tabletas de 150 ó 300 mg en envase de burbuja.

RECOMENDACIONES SOBRE ALMACENAMIENTO
Consérvese a temperatura ambiente a no más de 30°C y en lugar seco.

LEYENDAS DE PROTECCIÓN
Literatura exclusiva para médicos.
Su venta requiere receta médica.
No se deje al alcance de los niños.
No se use durante el embarazo ni en la lactancia.

Bristol-Myers Squibb de México, S. de R. L. de C. V.

Reg. Núm. 423M97, SSA lV

FEAR-05330020510248/RM2005