BRISTOL-MYERS SQUIBB DE MEXICO, S. DE R.L. DE C.V.
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MAXIPIME

Solución inyectable

CEFEPIME, CLORHIDRATO DE


FORMA FARMACÉUTICA Y FORMULACIÓN
Cada frasco ámpula con SOLUCIÓN INYECTABLE contiene:

Clorhidrato monohidratado
de cefepima equivalente a...........................500 mg, 1 y 2 g
de cefepima

Excipiente, c.b.p.

Cada ampolleta con diluyente contiene:

Agua inyectable.................................................... 3, 5 y 10 ml

INDICACIONES TERAPÉUTICAS
Adultos: MAXIPIME* está indicado en los adultos para el tratamiento de las infecciones que aparecen a continuación cuando son causadas por bacterias ­susceptibles:

Infecciones de las vías respiratorias bajas, incluyendo neumonía y bronquitis.

Infecciones de las vías urinarias complicadas y no complicadas, incluyendo pielonefritis.

Infecciones de la piel y anexos.

Infecciones intraabdominales, incluyendo peritonitis e infecciones de las vías biliares.

Infecciones ginecológicas.

Septicemia.

Tratamiento empírico de la neutropenia febril.

Profilaxis en cirugía abdominal.

Uso pediátrico: MAXIPIME* está indicado en pacientes pediátricos para el tratamiento de las infecciones que aparecen a continuación cuando son causadas por bacterias susceptibles:

Neumonía.

Infecciones de las vías urinarias complicadas y no complicadas, incluyendo pielonefritis.

Infecciones de la piel y anexos.

Septicemia.

Tratamiento empírico de la neutropenia febril.

Meningitis bacteriana.

Los estudios de cultivo y sensibilidad deben realizarse cuando resulte apropiado determinar la sensibilidad a cefepima de los microorganismos causantes.

La terapia empírica con MAXIPIME* puede instituirse antes de conocer los resultados de las pruebas de sensibilidad; sin embargo, una vez que los resultados estén disponibles, el tratamiento con antibióticos debe ajustarse de acuerdo con éstos.

Debido a su amplio espectro de actividad bactericida contra bacterias grampositivas y gramnegativas, MAXIPIME* puede utilizarse como monoterapia antes de identificar el microorganismo o microorganismos causantes. En los pacientes con riesgo de infección mixta por microorganismos aerobios y anaerobios, particularmente si existen bacterias insensibles a cefepima (véase en Farmacocinética y farmacodinamia, Microbiología), se recomienda la terapia inicial concurrente con un agente antianaerobio antes de identificar los microorganismos causantes.

Cuando dichos resultados estén disponibles, se determinará si se requiere o no una terapia combinada con MAXIPIME* y otros agentes antimicrobianos, dependiendo del perfil de sensibilidad.

FARMACOCINÉTICA Y FARMACODINAMIA
Adultos: La tabla 5 muestra un resumen de las concen­tra­ciones plasmáticas promedio de cefepima ­observadas en hombres adultos normales en distintas horas ­después de infusiones I.V. únicas por 30 minutos o después de la administración de inyecciones I.M. de 500 mg, 1 y 2 g. Cefepima es absorbida por completo después de la administración I.M.

La tabla 6 muestra las concentraciones de cefepima en tejidos y fluidos específicos del organismo.





Cefepima es metabolizada en N-metilpirrolidina, la cual se convierte rápidamente en N-óxido. La recuperación de cefepima intacta en la orina constituye aproximadamente 85% de la dosis administrada; se encuentran altas concentraciones de cefepima intacta en la orina.

Menos de 1% de la dosis administrada es recuperada en la orina como N-metilpirrolidina, 6.8% se recupera como N-óxido y 2.5% como un epimero de cefepima.

El porcentaje de unión de cefepima a las proteínas séricas es 16.4% en promedio y no depende de la concentración sérica.

La vida media de eliminación promedio de cefepima es aproximadamente 2 horas y no varía con respecto a la dosis en el rango de 250 mg a 2 g.

No hubo acumulación en sujetos sanos que recibieron dosis hasta de 2 g vía I.V. cada 8 horas durante un periodo de 9 días. La depuración orgánica total alcanza un prome­dio de 120 ml/min.

La depuración renal promedio de cefepima es de 110 ml/min, lo que sugiere que cefepima es eliminada casi exclusivamente mediante mecanismos renales, principalmente por filtración glomerular.

Los voluntarios sanos ³ 65 años de edad que recibieron una dosis I.V. única de 1 g de cefepima tuvieron valores más altos para ABC y valores más bajos para la depuración renal en comparación con sujetos más jóvenes.

Se recomienda ajustar la dosis en pacientes ancianos si la función renal está alterada (véase Precauciones generales y Dosis y vía de administración).

En los pacientes con insuficiencia hepática que recibieron una sola dosis de 1 g no ocurrieron alteraciones de la farmacocinética de cefepima.

La farmacocinética de cefepima no sufrió alteraciones clínicamente significativas en los pacientes con fibrosis quís­tica.

No es necesario modificar la dosis de cefepima en estas poblaciones de pacientes.

En los pacientes con grados diversos de insuficiencia renal se observa una prolongación de la vida media de eliminación, con una relación lineal entre la depuración orgánica total y la depuración de creatinina.

Esto sirve como base para las recomendaciones relativas al ajuste de la dosis en este grupo de pacientes (véase Dosis y vía de administración). La vida media promedio en los pacientes con insuficiencia renal severa que requieren de un tratamiento con diálisis es de 13 horas para la hemodiálisis y de 19 horas para la diálisis peritoneal continua ambulatoria.

Pacientes pediátricos: Se evaluó la farmacocinética de dosis únicas y múltiples de cefepima en pacientes de 2 meses a 16 años que recibieron dosis de 50 mg/kg administradas mediante infusión I.V. o inyección I.M.; se administraron dosis múltiples cada 8 ó 12 horas en un periodo de por lo menos 48 horas.

Las concentraciones plasmáticas promedio de cefepima posteriores a la administración de la primera dosis fueron similares a las registradas en condiciones estables, observándose únicamente una ligera acumulación con la administración de dosis repetidas.

Después de la inyección I.M. en condiciones estables, se obtuvieron concentraciones plasmáticas máximas de 68 mcg/ml, en un tiempo promedio de 0.75 horas.

La concentración promedio posterior a la inyección I.M. en condiciones estables fue de 6.0 mcg/ml a las 8 horas. La biodisponibilidad alcanzó un promedio de 82% después de la inyección I.M.

Otros parámetros farmacocinéticos evaluados en bebés y niños no presentaron diferencias entre la administración de la primera dosis y las determinaciones efectuadas en condiciones estables, independientemente del régimen de administración de la dosis (cada 12 horas o cada 8 horas). Tampoco se observaron diferencias en la farmacocinética según las distintas edades o el sexo de los ­pacientes. Después de la administración de una dosis I.V. única, la depuración orgánica total fue de 3.3 ml/min/kg en promedio, y el volumen de distribución promedio fue de 0.3 l/kg. La vida media de eliminación global fue de 1.7 horas. La recuperación de cefepima intacta en la orina fue de 60.4% de la dosis administrada. La depuración renal fue la principal vía de eliminación con un promedio de 2.0 ml/min/kg.

La tabla 7 muestra las concentraciones de cefepima en el líquido cefalorraquídeo en relación con las concentraciones plasmáticas.





Ha sido demostrada la mejoría con cefepima en el trata­miento de la exacerbación pulmonar aguda en ­pacientes con fibrosis quística (n = 24, edad mediana 15 años, rango 5-47 años). El tratamiento con antimicrobianos en estos pacientes no necesariamente logra la erradicación bacteriológica. No se han observado cambios relevantes en la farmacocinética de cefepima en pacientes con fibrosis quística.

Microbiología: Cefepima es un agente bactericida que actúa inhibiendo la síntesis de la pared celular bacteriana. Posee un amplio espectro de actividad contra una amplia gama de bacterias grampositivas y gramnegativas, incluyendo a la mayoría de las cepas resistentes a los aminoglucósidos o a las cefalosporinas de tercera generación. Cefepima posee un alto grado de resistencia a la hidrólisis por la mayoría de las betalactamasas; tiene baja afinidad por las betalactamasas codificadas cromosómicamente y muestra una penetración rápida en las células de bacterias gramnegativas.

En estudios en los que se han utilizado Escherichia coli y Enterobacter cloacae, cefepima se unió con el mayor grado de afinidad a la proteína fijadora a la penicilina (PBP) 3, seguida de PBP 2 y de PBPs 1a y 1b. La unión de PBP 2 ocurre con una afinidad significativamente mayor que la observada con otras cefalosporinas parenterales. Esto podría incrementar su actividad antibacteriana. La afinidad moderada de cefepima para las PBPs 1a y 1b podría contribuir también a su actividad bactericida global.

El análisis de tiempo-destrucción (curvas de destrucción) y la determinación de las concentraciones bactericidas mínimas (CBM) demostraron que cefepima es un agente bactericida para una amplia variedad de bacterias. La proporción CBM/CIM de la cefepima fue £ 2 para más de 80% de los aislamientos de todas las especies grampo­sitivas y gramnegativas analizadas. Se ha demostrado un efecto sinérgico con aminoglucósidos in vitro, principalmente con Pseudomonas aeruginosa.

Se ha demostrado que cefepima posee actividad en contra de la mayoría de los siguientes microorganismos:

Aerobios grampositivos: Staphylococcus aureus (incluyendo cepas productoras de betalactamasas), Staphylococcus epidermidis (incluyendo cepas productoras de betalactamasas), Otros estafilococos incluyendo S. hominis y S. sapro­phyticus, Streptococcus pyogenes (estreptococo de grupo A), Streptococcus agalactiae (estreptococo de grupo B), Streptococcus pneumoniae (incluyendo a las cepas con resistencia intermedia a la penicilina con una CIM de penicilina de 0.1 a 1 mcg/ml), Otros estreptococos betahemolíticos (grupos C, G, F), S. bovis (grupo D), estreptococos viridans.

Aerobios gramnegativos: Pseudomonas, incluyendo P. aeruginosa, P. putida, P. stutzeri, Escherichia coli, Kleb­­siella, incluyendo K. pneumoniae, K. oxytoca, K. ozaenae, Ente­robacter incluyendo E. cloacae, E. aeroge­nes, E. agglomerans, E. sakazakii, Proteus, incluyendo P. mirabilis, P. vul­garis, Acinetobacter calcoaceticus (subespecies ani­tratus, iwoffi), Aeromonas hydrophila, Capnocytophaga sp, Citrobacter, incluyendo C. diversus, C. freundii, Cam­py­lo­bac­ter jejuni, Gardnerella vaginalis, Haemophi­lus ducreyi, Haemophilus influenzae (incluyendo cepas productoras de betalactamasas), Haemophi­lus parain­fluenzae, Hafnia alvei, Legionella sp, Morganella morga­nii, Moraxella cata­rrhalis (Branhamella catarrhalis) (incluyendo cepas productoras de betalactamasas), Neisseria gonorrhoeae (incluyendo cepas productoras de betalactamasas), Neisseria meningitidis, Providencia, incluyendo P. rettgeri, P. stuartii, Salmonella sp, Serratia, incluyendo S. marcescens, S. liquefaciens, Shigella sp, Yersinia enterocolitica.

Nota: Cefepima es inactivo contra muchas de las cepas de Stenotrophomonas maltophilia (anteriormente conocida como Pseudomonas maltophilia y Xanthomonas maltophilia.

Anaerobios: Bacteroides sp, Clostridium perfringens, Fusobacterium sp, Mobiluncus sp, Peptostreptococcus sp, Prevotella melaninogenica (anteriormente conocida como Bacteroides melaninogenicus), Veillonella.

Nota: Cefepima es inactivo en contra de Bacteroides fragilis y Clostridium difficile.

Pruebas de sensibilidad:

Técnicas de difusión: Los reportes de laboratorio con resultados de sensibilidad con disco simple estan­darizado obtenidos con el uso de un disco de 30 mcg de cefepima conforme a las estipulaciones del ­comité nacional de normas de laboratorio clínico (NCCLS) deben interpretarse de acuerdo con los siguientes criterios:





Un reporte de “sensible” indica que el patógeno probablemente será inhibido con las concentraciones sanguíneas que se obtienen comúnmente.

Un reporte de “intermedio” indica que el microorganismo sería sensible si se utilizaran dosis altas o si la infección se limita a tejidos o fluidos (como, por ejemplo, líquido intersticial y orina) en los cuales se obtienen altas concentraciones del antibiótico. Un reporte de “resistente” indica que es poco probable que la concentración obtenida del antibiótico produzca un efecto inhibitorio y que debe elegirse otra terapia.

Los microorganismos deben confrontarse con el disco de cefe­pima, ya que se ha demostrado que cefepima es activo in vitro en contra de algunas cepas que han sido resistentes con otros discos de betalactámicos.

El disco de cefepima no debe utilizarse para probar la sensibilidad a otras cefa­losporinas. Los procedimientos de control de calidad estandarizados requieren de uso de microorga­nismos controlados.

Técnicas de dilución: Cuando se utilizan métodos de dilución estandarizados u otros métodos equivalentes (como, por ejemplo, E-testTM), los valores obtenidos para la CIM deben interpretarse conforme a los siguientes criterios:





Como en las técnicas de difusión, las técnicas de ­dilución requieren del uso de organismos controlados de ­laboratorio.

CONTRAINDICACIONES
MAXIPIME* está contraindicado en los pacientes que han tenido reacciones anteriores de hipersensibilidad a alguno de los componentes de la preparación, a los antibióticos de la clase de las cefalosporinas, a la penicilina o a otros antibióticos betalactámicos.

PRECAUCIONES GENERALES
Los antibióticos deben administrarse con precaución a los pacientes que hayan demostrado alguna clase de alergia, particularmente a fármacos. Si llegara a ocurrir alguna reacción ­alérgica a MAXIPIME*, deberá suspenderse su administración y tratar al paciente apropiadamente. Las reacciones ­serias de hipersensibilidad pueden requerir epinefrina y otra terapia de apoyo. Se ha reportado colitis seudomembra­nosa prácticamente con todos los antibióticos de espectro amplio, incluyendo cefepima; por lo tanto, es importante considerar dicho diagnóstico en los pacientes que desarrollan diarrea asociada al uso de antibióticos. Los casos leves de colitis pueden responder a la sola interrupción del fármaco; los casos moderados a severos podrían requerir un tratamiento más complejo.

En los pacientes con insuficiencia renal, como ­reducción del flujo urinario por insuficiencia renal (depuración de creatinina < 50 ml/min), u otras situaciones que compro­metan el funcionamiento renal, la dosis de MAXIPIME* debe ajustarse para compensar la menor velocidad de eliminación renal. La dosis de mantenimiento debe re­ducirse en estos pacientes, debido a que pueden pre­sen­tarse concentraciones elevadas y prolongadas del medica­mento. La administración continua debe ser determinada por el grado de daño renal y la severidad de la infección, así como por la susceptibilidad del organismo causal (véase Farmacocinética y farmacodinamia y Dosis y vía de administración). Durante los estudios de vigilancia pos­mercadeo han sido reportados los siguientes eventos adversos serios: encefalopatía reversible (alteración de la conciencia, incluyendo confusión, alucinaciones, estupor y coma), mioclonos, convulsiones (incluyendo estado epiléptico no convulsivo) e insuficiencia renal. La mayoría de los casos ocurrieron en pacientes con daño renal, quienes recibieron dosis de MAXIPIME* superiores a las recomendadas. En general, los síntomas de neurotoxicidad se resolvieron después de suspender la administración de cefepima y/o después de la hemodiálisis. Sin embargo, algunos casos incluyeron un resultado fatal. Debe vigilarse cuidadosamente la función renal si se administran simultáneamente con MAXIPIME* medicamentos con potencial ne­frotóxico, como los aminoglucó­sidos y diuréticos ­potentes.

Como con otros antibióticos, el uso de MAXIPIME* puede causar sobrecrecimiento de organismos no susceptibles. Durante la terapia puede ocurrir superinfección, por lo que deberán tomarse las medidas necesarias.

Uso geriátrico: De más de 6,400 pacientes adultos tratados con MAXIPIME* en estudios clínicos, 35% tenían 65 años o más y 16% tenían 75 años o más. En los estudios clínicos en los que se administró la dosis usual recomendada para adultos a pacientes geriátricos, la seguridad y la eficacia clínica del medicamento fueron comparables a las observadas en los pacientes adultos no geriá­tricos a menos que los pacientes tuvieran insuficiencia renal. Se registró una prolongación modesta en la vida media de eliminación y una reducción de los valores de la depuración renal en comparación con los observados en pacientes más jóvenes. Se recomienda ajustar la dosis si la función renal se encuentra comprometida (véase Dosis y vía de dministración). Se sabe que cefepima es eliminado principalmente vía renal y el riesgo de toxicidad es mayor en pacientes con insuficiencia renal. En el caso de los pacientes geriátricos es más probable que exista una disminución de la función renal, por lo tanto, ésta debe vigilarse y adecuar la ­dosis del medicamento (véase Precauciones generales, Reacciones secundarias y adversas, Farmacocinética y farmacodi­­na­mia). Se han reportado los siguientes eventos adversos serios en pacientes geriátricos con insuficiencia renal, que recibían la dosis usual de cefepima: encefalopatía reversible (alteraciones de la conciencia incluyendo confusión, aluci­naciones, estupor y coma), mioclonos, convulsiones (incluyendo estado epiléptico no convulsivo) e insuficiencia renal.

Capacidad para conducir/uso de maquinaria: No se ha estudiado el efecto de MAXIPIME* sobre la capacidad para conducir y el uso de maquinaria.

RESTRICCIONES DE USO DURANTE EL EMBARAZO Y LA LACTANCIA
No se ha demostrado daño fetal en los estudios de reproducción realizados en ratones, ratas y conejos; sin embargo, no se han llevado a cabo estudios adecuados y bien controlados en mujeres embarazadas.

Debido a que los estudios de reproducción en animales no siempre pueden pronosticar la respuesta humana, este fármaco sólo debe utilizarse durante el embarazo cuando sea claramente necesario.

Lactancia: Cefepima se excreta en la leche materna en concentraciones muy bajas.

La administración de cefepima a madres lactantes debe efectuarse con precaución.

REACCIONES SECUNDARIAS Y ADVERSAS
Generalmente MAXIPIME* es bien tolerado. En los estudios clínicos (n = 5,598) los eventos adversos más comunes fueron: síntomas gastrointestinales y reacciones de hipersensibilidad. A continuación aparece una lista de los efectos adversos considerados como definitiva, probable o posiblemente relacionados con MAXIPIME*.

Los eventos que ocurrieron con una incidencia de > 0.1%-1% (excepto cuando se indica otra cifra) ­fueron:

Hipersensibilidad: Erupción cutánea (1.8%), prurito, urticaria.

Eventos gastrointestinales: Náusea, vómito, candi­dia­­sis oral, diarrea (1.2%), colitis (incluyendo colitis seu­do­membranosa).

Sistema nervioso central: Cefalea.

Otros: Fiebre, vaginitis, eritema.

Los eventos que ocurrieron con una incidencia de 0.05% a 0.1% fueron: dolor abdominal, estreñimiento, vasodi­la­­tación, disnea, vértigo, parestesia, prurito genital, altera­ciones del sentido del gusto, escalofrío y candidia­sis no específica. Los eventos clínicamente ­significativos que ocurrieron con una incidencia de < 0.05% incluyeron anafilaxis y convulsiones.

Ocurrieron reacciones locales en el sitio de la infusión I.V. en 5.2% de los pacientes; éstas incluyeron flebitis (2.9%) e inflamación (0.1%). La administración intramuscular de MAXIPIME* fue muy bien tolerada, ya que sólo 2.6% de los pacientes experimentaron inflamación o dolor en el sitio de la inyección.

El perfil de seguridad de MAXIPIME* en bebés y niños es similar al observado en adultos. El efecto reportado con mayor frecuencia en los estudios clínicos que se consideró relacionado con MAXIPIME* fue la erupción cu­tánea.

Experiencia posmercadeo: En adición a los eventos reportados durante los estudios clínicos de Norteamérica con cefepima, las siguientes experiencias adversas han sido reportadas duante los estudios mundiales posmercadeo. En vista del origen no controlado de esos reportes espontáneos, no ha sido determinada una relación causal con MAXIPIME*. Como con algunos otros medicamentos de su clase, han sido reportados: encefalopatías (alteraciones de la conciencia, incluyendo confusión, alucinación, estupor y coma), convulsiones, mioclono y/o insuficiencia renal.

La mayoría de los casos han ocurrido en pacientes con daño renal quienes recibieron dosis de MAXIPIME*, que excedieron las recomendaciones (véase Precauciones generales). Se han reportado los siguientes eventos adversos y alteraciones de las pruebas de laboratorio para los antibióticos de la clase de las cefalosporinas: síndrome de Stevens-Johnson, eritema multiforme, necrólisis epidérmica tóxica, nefropatía tóxica, anemia aplásica, anemia hemolítica, hemorragia y pruebas falsas-positivas para la glucosa urinaria. Como con otras cefalosporinas han sido reportados anafilaxis, incluyendo shock anafiláctico, leucopenia transitoria, agranulocitosis y trombocitopenia.

INTERACCIONES MEDICAMENTOSAS Y DE OTRO GÉNERO
Las soluciones de MAXIPIME* al igual que la mayoría de los antibióticos betalactámicos, no deben añadirse a soluciones de metronidazol, ­vancomicina, gentamicina, sulfato de tobramicina, ni sulfato de netilmicina, debido a una interacción potencial. Sin embargo, si el trata­miento concomitante con MAXIPIME* está indicado, cada uno de estos antibióticos puede administrarse por separado.

ALTERACIONES EN LOS RESULTADOS DE PRUEBAS DE LABORATORIO
Las anormalidades de las pruebas de laboratorio que se desarrollaron durante los ­estudios clínicos en los pacientes que tenían valores basales normales fueron transitorias. Aquellas que ocurrieron con una frecuencia de 1 a 2% (excepto en los casos en los que se indica otra cosa) fueron: elevaciones de la ala­ninoaminotransferasa (3.6%), de la aminotrans­ferasa de aspartato (2.5%), la fosfatasa alcalina y la bilirrubina total, anemia, eosinofilia, tiempo de protrombina y tiempo parcial de tromboplastina (2.8%) prolongado y prueba de Coombs positiva sin hemólisis (18.7%). Se observaron elevaciones transitorias del nitrógeno ­ureico sanguíneo y/o de la creatinina sérica y ­trombocitopenia transitoria en 0.5 a 1% de los pacientes.

También se observaron leucopenia y neutropenia transitoria (< 0.5%).

PRECAUCIONES EN RELACIÓN CON EFECTOS DE CARCINOGÉNESIS, MUTAGÉNESIS, TERATOGÉNESIS Y SOBRE LA FERTILIDAD
No se han realizado estudios a largo plazo en animales para evaluar el poten­cial carcinogénico. Las pruebas de genotoxicidad in vitro e in vivo han demostrado que cefepima no es genotóxico. No se han observado alteraciones de la fertilidad en ratas.

DOSIS Y VÍA DE ADMINISTRACIÓN
MAXIPIME* puede administrarse por vía intravenosa o intramuscular.
La dosis y la vía de administración varían según la sensibilidad del microorganismo causante, la severidad de la infección, la función renal y la condición general del paciente.

Adultos y pacientes pediátricos > 40 kg: La tabla 1 muestra las recomendaciones para la dosificación de MAXIPIME* en pacientes adultos y pediátricos con una función renal normal.





Pacientes pediátricos con función renal normal: De 1 mes de nacidos hasta los 12 años, con función renal normal.

Dosis usuales recomendadas: Neumonía, infecciones de las vías urinarias e infecciones de la piel y anexos.

Pacientes > 2 meses de edad con un peso £ 40 kg: 50 mg/kg cada 12 horas durante 10 días.

Para el tratamiento de infecciones más severas puede utilizarse un régimen de administración cada 8 horas.

Septicemia, meningitis bacteriana y tratamiento empírico de la neutropenia febril:

Pacientes > 2 meses de edad con un peso £ 40 kg: 50 mg/kg cada 8 horas durante 7 a 10 días.

La experiencia con el uso de MAXIPIME* en pacientes pediátricos < 2 meses es limitada.

Aunque dicha experiencia se ha obtenido utilizando la dosis de 50 mg/kg, los modelos de datos farmacocinéticos obtenidos en pacientes > 2 meses de edad ­sugieren que puede considerarse la administración de una dosis de 30 mg/kg cada 12 horas o cada 8 horas en pacientes de 1 a 2 meses de edad.

La dosis tanto de 50 mg/kg para pacientes mayores de 2 meses como la dosis de 30 mg/kg para pacientes entre 1 y 2 meses de edad, son comparables a la dosis de 2 gramos para adultos.

La administración de MAXIPIME* en dichos pacientes debe monitorearse cuidadosamente.

Para los pacientes pediátricos con un peso > 40 kg: Se aplican las dosis recomendadas para adultos (véase tabla 1). Las dosis en los pacientes pediátricos no deben exceder la dosis máxima recomendada en adultos (2 g cada 8 horas). La experiencia con la administración intramuscular en pacientes pediátricos es ­limitada.

Pacientes con insuficiencia renal: En pacientes con función renal alterada, la dosis de cefepima debe ser ajustada para compensar la menor velocidad de eliminación renal.

La dosis inicial de cefepima en pacientes con alteración renal moderada es la misma que se administra a los pacientes con función renal normal.

La tabla 2 muestra las dosis de mantenimiento de cefepima recomendadas en los pacientes adultos con insuficiencia renal.





Cuando se dispone de sólo una medición de la creatinina sérica, puede utilizarse la siguiente fórmula (ecuación de Cockcroft y Gault) para calcular la depuración de creatinina. La creatinina sérica debe representar un estado estable de la función renal:





Pacientes en diálisis: En los pacientes sometidos a hemodiálisis, aproximadamente 68% de la cantidad total de cefepima presente en el organismo al iniciar la diálisis será eliminado en un periodo de 3 horas de diálisis. En los pacientes sometidos a diálisis peritoneal continua ambulatoria, cefepima debe administrarse a las dosis recomendadas para pacientes con función renal normal, es decir, 500 mg, 1 ó 2 g dependiendo de la severidad de la infección, pero con un intervalo de administración de cada 48 horas.

Niños con insuficiencia renal: Ya que la excreción urinaria es la ruta de eliminación primaria de cefepima en los pacientes pediátricos (véase Farmacocinética y farmacodinamia), debe considerarse un ajuste de la dosis de MAXIPIME* en los pacientes < 12 años de edad con insuficiencia renal. Una dosis de 50 mg/kg en los pacientes de 2 meses hasta 12 años de edad, y una dosis de 30 mg/kg en los pacientes de 1 a 2 meses de edad, son comparables con una dosis de 2 g en un adulto. Como se recomienda en la tabla 2, debe utilizarse el mismo incremento en el intervalo entre dosis y/o una reducción de la dosis.

Cuando sólo se dispone del valor de la creatinina sérica, la depuración de creatinina debe estimarse utilizando cualquiera de los siguientes métodos:





Insuficiencia hepática: En los pacientes con insuficiencia hepática no se requiere un ajuste de la dosis.

Profilaxis en cirugía abdominal (adultos): La dosis recomendada en profilaxis para prevenir infecciones en pacientes sometidos a cirugía abdominal es la siguiente: 60 minutos antes de iniciar la cirugía se debe administrar una dosis de 2 g de cefepima (MAXIPIME*) por in­fusión durante media hora, seguida inmediatamente de 500 mg de metronidazol I.V. La dosis de metronidazol debe ser preparada y administrada de acuerdo a las indicaciones oficiales para este producto. Debido a la incompatibilidad, MAXIPIME* y metronidazol no deben ser mezclados en el mismo contenedor. Se recomienda drenar la línea intravenosa con un ­fluido compatible antes de la infusión del metronidazol. Si el pro­ce­dimiento quirúrgico durara más de 12 horas, se recomienda una segunda administración de ambos productos 12 horas después de la administración inicial.

Preparación y administración de las soluciones: El polvo de MAXIPIME* se reconstituye utilizando los volúmenes de diluyentes que se especifican en la tabla 3; después de la tabla se describen los diluyentes que deben utilizarse.





Administración intravenosa (I.V.): La vía de adminis­tración intravenosa es recomendable para los pacien­tes con infecciones severas o que ponen en peligro la vida, particularmente si existe la posibilidad de ­choque. Para la administración intravenosa directa, MAXIPIME* debe reconstituirse con agua inyectable estéril, con inyección de dextrosa al 5%, o con solución salina al 0.9% utilizando los volúmenes de diluyentes descritos en la tabla 3.

La solución resultante debe inyectarse directamente en la vena en un periodo de 3 a 5 minutos o en la sonda del equipo de administración, mientras el paciente recibe una solución I.V. compatible (véase más adelante Compatibilidad y estabilidad).

Para la infusión I.V., el frasco ámpula de 500 mg, 1 ó 2 g de MAXIPIME* debe reconstituirse en la forma descrita para la administración I.V. directa y posteriormente añadir la cantidad apropiada de la solución resultante a un contenedor I.V. con uno de los fluidos I.V. compatibles que se describen en Compatibilidad y estabilidad. La solución resultante debe administrarse en un periodo de aproximadamente 30 minutos.

Administración intramuscular (I.M.): MAXIPIME* debe reconstituirse con uno de los siguientes diluyentes utilizando los volúmenes que se especifican en la tabla 3: agua inyectable estéril, solución salina al 0.9%, dextrosa al 5% o agua inyectable bacteriostática con parabenos o alcohol ben­cílico, y administrarse ­mediante inyección intramuscular profunda en una masa ­muscular grande (como el cuadrante superior externo del glúteo mayor). En un estudio farmacocinético, se administraron dosis hasta de 1 g (volúmenes < 3.1 ml) en un solo sitio; la dosis I.M. máxima (2 g/6.2 ml) se administró en dos sitios distintos.

Aunque MAXIPIME* puede reconstituirse con clorhidrato de lido­caína al 0.5% o al 1.0%, generalmente no es necesario, ya que MAXIPIME* produce poco dolor, o bien, no produce dolor en absoluto después de la administración I.M.

Compatibilidad y estabilidad:

Administración intravenosa: MAXIPIME* es compatible a concentraciones de 1 a 40 mg/ml con uno de los siguientes fluidos para infusión: inyección de solución salina al 0.9%, inyecciones de dextrosa al 5% y al 10%, inyección de lactato de sodio M/6, solución de dextrosa al 5% e inyección de solución salina al 0.9%, solución de Ringer lactato e inyección de dextrosa al 5%. Dichas soluciones son estables hasta por 24 horas a temperatura ambiente o durante 7 días bajo refrigeración.

La tabla 4 muestra un resumen de la información sobre compatibilidad y estabilidad para combinar MAXIPIME*.





Las soluciones de MAXIPIME*, al igual que la mayoría de los antibióticos betalactámicos, no deben ­combinarse con soluciones que contengan metronidazol, vancomi­cina, gentamicina, sulfato de tobramicina o sulfato de netilmicina, ya que son física o químicamente incompatibles. Sin embargo, cada uno de estos antibióticos puede administrarse por separado cuando está indicado un tratamiento concomitante con MAXIPIME*.

Inyección intramuscular: MAXIPIME* reconstituido según las especificaciones (que aparecen en la tabla 3) es estable por 24 horas a temperatura ambiente o por 7 días bajo refrigeración utilizando los siguientes diluyentes: agua inyectable estéril, solución salina al 0.9%, inyección de dextrosa al 5%, agua inyectable bacteriostática con parabenos o alcohol bencílico, o clorhidrato de lidocaína al 0.5% o al 1%.

Nota: Los fármacos parenterales deben revisarse a simple vista con el objeto de detectar la presencia de partículas antes de su administración; MAXIPIME* no debe utilizarse cuando se detectan partículas.

Como ocurre con otras cefalosporinas, el color del polvo y la solución de MAXIPIME* puede oscurecerse al almacenarse, sin embargo, esto no afecta su potencia.

MANIFESTACIONES Y MANEJO DE LA SOBREDOSIFICACIÓN O INGESTA ACCIDENTAL
En caso de sobredosis severa, especialmente en los pacientes con insuficiencia renal, la hemodiálisis ayuda a retirar cefepima del organismo; la diálisis peritoneal no es útil en estos casos. Ha ocurrido sobredosificación accidental, cuando se administran dosis elevadas en pacientes con función renal alterada. (Véase Dosis y vía de administración, Precauciones generales y Reacciones secundarias y adversas). Los síntomas de sobredosis incluyen encefalopatía (disturbios de la conciencia incluyendo confusión, alucinación, estupor y coma), mioclonus, convulsiones y excitabilidad neuromuscular.

PRESENTACIÓN
Caja con frasco ámpula con polvo y ampolleta con diluyente.

RECOMENDACIONES SOBRE ALMACENAMIENTO
Protéjase de la luz. Hecha la mezcla, el producto se conserva 24 horas a temperatura ambiente a no más de 30°C o 7 días en refrigeración, 2-8°C.

No se congele. Consérvese a temperatura ambiente a no más de 30°C.

LEYENDAS DE PROTECCIÓN
Literatura exclusiva para médicos.
Su venta requiere receta médica.
No se administre si la solución no es transparente, si contiene partículas en suspensión o sedimentos, o si el cierre ha sido violado.
Si no se administra todo el producto deséchese el sobrante.
No se deje al alcance de los niños.

BRISTOL-MYERS SQUIBB DE MÉXICO, S de R. L. de C. V.

Reg. Núm. 128M95, SSA IV

JEAR-03390701313/RM2003