ABBOTT LABORATORIES DE MEXICO, S.A DE C.V
 
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KLARICID 125 12 H / KLARICID 250 12H

Suspensión

CLARITROMICINA


FORMA FARMACÉUTICA Y FORMULACIÓN

Cada 5 ml de SUSPENSIÓN contienen:

Claritromicina..................... 125 mg

Vehículo, c.b.p. 5 ml.

Cada 5 ml de SUSPENSIÓN contienen:

Claritromicina..................... 250 mg

Vehículo, c.b.p. 5 ml.


INDICACIONES TERAPÉUTICAS
Claritromicina es un antibiótico macrólido de espectro medio, bactericida específico para el tratamiento de las infecciones de las vías respiratorias altas y bajas, causadas por diferentes especies bacterianas, como son:

Infecciones de vías respiratorias altas (amigdalitis, faringitis, sinusitis).

Infecciones de vías respiratorias bajas (bronquitis, neumonía).

Otitis media aguda.

Infecciones de piel y tejidos blandos (impétigo, foliculitis, celulitis, erisipela, abscesos).

Infecciones diseminadas o localizadas por Mycobacterium avium o M. intracellulare, e infecciones localizadas por M. chelonae, M. fortuitum o M. kansasii.


FARMACOCINÉTICA Y FARMACODINAMIA
Después de su administración oral claritromicina se absorbe rápidamente en el tracto gastrointestinal.

La biodisponibilidad absoluta de la claritromicina, a partir de la suspensión (250 mg/5 ml) fue de 50% aproximadamente. Los alimentos retrasan ligeramente tanto el inicio como la formación del metabolito activo antibac­teriano, 14-OH-claritromicina, pero no afectan la magnitud de la biodisponibilidad; por tanto, claritromicina puede administrarse indistintamente con los alimentos.

En el hombre en ayuno, luego de una dosis de 250 mg vía oral, las concentraciones plasmáticas máximas (Cmáx) se obtuvieron dentro de las dos horas siguientes; las concentraciones máximas en el estado estable se obtuvieron en dos a tres días y fueron de aproximadamente 1 mcg/ml con una dosis de 250 mg cada 12 horas, y de 2-3 mcg/ml con la dosis de 500 mg cada
12 horas.

La unión de claritromicina a las proteínas plasmáticas es clínicamente relevante, en promedio de 70% cuando las concentraciones plasmáticas están entre 0.45 y 4.5 mcg/ml.

Bajo la dosificación de 250 mg vía oral cada 12 horas, el metabolito principal, 14-OH-claritromicina, logra una concentración plasmática máxima en el estado estable, de aproximadamente 0.6 mcg/ml; su vida media de eliminación es de 5 a 6 horas.

Cuando la dosificación aumenta a 500 mg vía oral cada 12 horas, la concentración plasmática máxima de 14-OH-claritromicina, en el estado estable, fue ligeramente mayor de 1 mcg/ml, y su vida media de eliminación cercana a las 7 horas.

Con cualquiera de las dosis anteriores, las concentraciones plasmáticas de claritromicina y su metabolito 14-OH-claritromicina, en el estado estable, se obtienen a los dos o tres días.

La vida media de eliminación de claritromicina fue de 3 a 4 horas cuando se administró una tableta de 250 mg vía oral cada 12 horas y se incrementó entre 5 y 7 horas cuando la dosis administrada fue de 500 mg vía oral cada 12 ­horas.

La claritromicina se elimina principalmente por el hígado y el riñón.

Después de la dosificación de 250 mg vía oral cada 12 horas, cerca de 20% se excreta por la orina en forma de claritromicina; con 500 mg vía oral, cada 12 horas, la excreción urinaria es aproximadamente 30%; sin embargo, la depuración renal de la claritromicina es relativamente independiente de la dosis y se aproxima al índice de la filtración glomerular normal con la administración de 250 ó 500 mg vía oral cada 12 horas; el metabolito 14-hidro­xilado es el que más se encuentra en la orina, lo que explica un adicional 10-15% de la dosis de 250 a 500 mg administrados cada 12 horas.

La concentración plasmática de claritromicina en el estado estable, en sujetos con insuficiencia hepática, no difiere de la encontrada en sujetos normales; la concentración plasmática del metabolito 14-OH-claritromicina es menor en los insuficientes hepáticos.

La disminución en la formación del metabolito 14-hidro­xilado es, al menos, parcialmente compensada por un incremento en la aclaración renal de la claritromicina en los sujetos con insuficiencia hepática, respecto de los sujetos sanos.






También se realizó un estudio para comparar el perfil farmacocinético y tolerabilidad de dosis múltiples de 500 mg de claritromicina en ancianos sanos, hombres y mujeres adultos jóvenes. La eliminación se redujo y los niveles plasmáticos se elevaron en el grupo de ancianos, tanto de claritromicina como de su metabolito hidroxilado; sin embargo, no hubo diferencia alguna en ambos grupos en relación con la depuración renal correlacionada con la depuración de creatinina. Las conclusiones de estos resultados, son que cualquier problema en el manejo de claritromicina se relaciona con la función renal y no con la edad.

La farmacocinética de claritromicina también se altera proporcionalmente en sujetos con insuficiencia renal, son mayores los niveles plasmáticos y vida media para la claritromicina y su metabolito 14-hidroxilado; por tanto, es conveniente reducir la dosis o prolongar el intervalo entre ambas.

Con la dosis de 7.5 mg/kg cada 12 horas, 2.5 horas después de la quinta dosis se encontró que la concentración promedio de claritromicina en el líquido del oído fue de 2.53 mcg/g y del metabolito 14-hidroxilado fue de 1.27 mcg/g. Ambas concentraciones fueron dos veces mayores que las concentraciones plasmáticas corres­pondientes.

La claritromicina y su metabolito 14-hidroxilado se distribuyen rápidamente hacia los líquidos y tejidos corporales. Las concentraciones tisulares son, por lo general, varias veces mayores que las concentraciones plasmáticas.

Farmacocinética en pacientes con infección por micobacterias: Las concentraciones en el estado estable fueron similares a las observadas en sujetos normales. Sin embargo, a las dosis mayores que se requieren para tratar las infecciones por micobacterias, las concentraciones de claritromicina pueden ser mucho mayores que aquéllas observadas con dosis usuales.

En niños con infecciones por VIH que tomaron 15-30 mg/kg/día dividido en dos dosis, la Cmáx en el estado estable tuvo un rango de 8-20 mcg/ml. En algunos niños se ha encontrado una Cmáx de 23 mcg/ml cuando se administra claritromicina en suspensión pediátri­ca a dosis de 30 mg/kg/día, dividida en dos tomas. La vi­da media de eliminación parece más prolongada a estas dosis altas. Estos dos hechos son consistentes con la conocida farmaco­cinética no lineal de la claritromi­cina.

Experiencia clínica en pacientes pediátricos con infecciones por micobacterias: En estudios preliminares en pacientes pediátricos se ha demostrado que claritromicina es segura y efectiva como tratamiento único o en combinación con zidovudina o dideoxinosina. Las dosis usadas de la suspensión pediátrica fueron de 7.5, 15 ó 30 mg/kg/día en dos dosis divididas.

Claritromicina fue efectiva en el tratamiento de infecciones diseminadas del complejo M. avium en niños con SIDA. En algunos pacientes demostraron eficacia continuada después de más de un año de tratamiento.

La claritromicina es potente y eficaz contra un gran número de bacterias aeróbicas y anaeróbicas, así como grampositivas y gramnegativas.

En general, las CIMs de la claritromicina son una dilu­ción más potente de un Log2 que las CIMs de eritromicina. El mecanismo de acción antimicrobiano de claritromicina se debe a su unión con la subunidad ribosomal 50S de los microorganismos sensibles, con la consecuente inhibición de la síntesis de proteínas.

Claritromicina no es sensible a la acción de las betalactamasas bacterianas, por tanto, es activo contra cepas de B. catarrhalis, H. influenzae y S. aureus resistentes a las penicilinas, ampicilinas y cefalosporinas. Claritro­micina penetra al interior de las células, y por ello es eficaz contra infecciones intracelulares originadas por Chlamydia y Mycoplasma.

El amplio espectro de claritromicina es como sigue:

Bacterias sensibles               Bacterias no sensibles

Streptococcus pyogenes            Enterobacteriaceae

Streptococcus viridans               Pseudomonas especies

Streptococcus agalactiae

Streotococcus pneumoniae

Haemophilus influenzae

Haemophilus parainfluenzae

Neisseria gonorrhoeae

Listeria monocytogenes

Legionella pneumophila

Mycoplasma pneumoniae

Helicobacter (Campylobacter) pylori

Campylobacter jejuni

Chlamydia pneumoniae (TWAR)

Chlamydia trachomatis

Moraxella (Branhamella) catarrhalis

Bordetella pertussis

Staphylococcus aureus

Clostridium perfringens

Propionibacterium acnes

Bacteroides melaninogenicus

Mycobacterium avium

Mycobacterium leprae

Mycobacterium kansasii

Mycobacterium chelonei

Mycobacterium fortuitum

Mycobacterium intracellulare

Treponema pallidum

Borrelia burgdorferi

Peptococcus niger

Pasteurella multocida

El metabolito 14-OH-claritromicina es activo microbioló­gi­camente. Tiene actividad antibacteriana clínicamente significativa contra los patógenos que causan infeccio­nes respiratorias en la comunidad; incluso es de 1 a 2 veces tan o menos activo que el compuesto original. Entre ambos compuestos, claritromicina y 14-OH-claritromicina, ejercen un efecto antibacteriano sinérgico o aditivo sobre H. influenzae, in vivo e in vitro, dependiendo de la cepa bacteriana.


CONTRAINDICACIONES
Claritromicina está contrain­dicada en pacientes con hipersensibilidad conocida a la claritromicina, eritromicina o cualquier otro de los antibióticos macrólidos. La administración concomitante de la claritromicina y cualquiera de los siguientes medicamentos está contraindicada: astemizol cisaprida, pimozida, terfenadina, ergotamina o dehidroergotamina (véase Interacciones medicamentosas y de otro gé­nero).

PRECAUCIONES GENERALES
Dado que la claritromicina se excreta por el hígado y el riñón principalmente, se debe tener precaución al administrar este antibiótico en pacientes con insuficiencia hepática o insuficiencia renal moderada a severa.

Existen reportes post-registro de toxicidad por colchicina en coadministración con claritromicina especialmente en edad avanzada, algunos de ellos ocurrieron en pacientes con insuficiencia renal. Se han reportado algunos fallecimientos en dichos pacientes (véase Interacciones medicamentosas y de otro género).

Se ha reportado colitis seudomembranosa con el uso de diferentes antimicrobianos incluidos los macrólidos, y puede ser desde leve hasta amenazar la vida.


RESTRICCIONES DE USO DURANTE EL EMBARAZO Y LA LACTANCIA
No se ha establecido la seguridad del uso de claritromicina durante el embarazo y la lactancia; sin embargo, se conoce que la claritromicina se excreta a través de la leche materna.

REACCIONES SECUNDARIAS Y ADVERSAS
Con el uso de claritromicina pueden presentarse eventualmente trastornos de naturaleza leve y transitoria, un bajo número de pacientes requiere descontinuar el tratamiento.

Los efectos colaterales informados más frecuentemente en estudios clínicos han sido relacionados con molestias gastrointestinales como náuseas, vómito, dispepsia, dolor abdominal y diarrea; otros eventos adversos incluyen cefalea, perversión del gusto y elevación de enzimas hepá­ticas. Al igual que con otros macrólidos, se ha informado en forma infrecuente la presencia de disfunción hepática, incluyendo elevaciones de enzimas hepáticas y hepatitis hepatocelular, colestásica o ambas, con o sin ictericia. Estas disminuciones hepáticas pueden llegar a ser severas, pero son generalmente reversibles. En raras ocasiones se ha informado de insuficiencia hepática con resultado fatal y en general han sido asociadas con serias enfermedades subyacentes o medicación concomitante.

Asimismo, se han informado casos aislados de aumento en los niveles séricos de creatinina, aunque no se ha establecido una asociación.

Las reacciones alérgicas van desde urticaria y erupciones cutáneas leves hasta anafilaxia y el síndrome de Stevens-Johnson. Se han informado efectos colaterales en el SNC transitorios, como ansiedad, mareos, vértigo, tinnitus, desorientación, despersonalización, insomnio, alucinaciones y confusión, aun cuando no se ha podido establecer la relación causa-efecto.

Rara vez se les ha asociado con arritmias ventriculares incluyendo taquicardia ventricular y Torsades de pointes en pacientes con intervalos QT prolongados.

Ha habido reportes de pérdida de la audición con claritromicina, la cual es usualmente reversible al descontinuar el tratamiento.

Asimismo, se ha informado de la presentación de glo­sitis, estomatitis, moniliasis oral y decoloración de la lengua.

Se ha informado de nefritis intersticial coincidente con el uso de claritromicina.

Existen reportes post-registro de toxicidad por cochicina especialmente en edad avanzada, algunos de ellos ocurrieron en pacientes con insuficiencia renal. Se han reportado algunos fallecimientos en dichos pacientes (véase Interacciones medicamentosas y de otro género y Precauciones generales).

No existe en el mercado antibiótico que no tenga ­riesgos.

En pacientes con SIDA o inmunocomprometidos que reciben altas dosis, se han informado eventos adver­sos serios que han sido dificiles de distinguir de los sig­-nos subyacentes del VIH o enfermedades intercurrentes. Los eventos adversos más frecuentemente informados en pacientes adultos tratados con dosis diaria de 1,000 a 2,000 mg de claritromicina, fueron: náuseas, vómito, dolor abdominal, mal sabor de boca, diarrea, rash, flatulencia, cefalea, constipación, elevaciones de SGOT y SGPT. Con baja incidencia: disnea, insomnio y boca seca. Los valores de análisis de laboratorio se elevaron. Los leucocitos y la cuenta de plaquetas estaban anormalmente bajos. En pacientes que recibieron 4,000 mg al día, un bajo porcentaje también tuvo niveles elevados de nitrógeno uréico.

Rara vez se ha informado hipoglucemia, algunas veces junto con el uso de hipoglucemiantes orales o insulina; asimismo de casos aislados de trombocitopenia, pancreatitis y convulsiones.

Se han informado alteraciones del sentido del olfato, por lo general, junto con alteraciones del sabor; también decoloración de los dientes, la cual usualmente es reversible por medio de una limpieza profesional.


INTERACCIONES MEDICAMENTOSAS Y DE OTRO GÉNERO
Se debe prestar atención a la posibilidad de resistencia cruzada entre claritromicina y otros macrólidos como la lincomicina y la clindamicina.

Se incrementan los niveles de teofilina o de carbamazepina, cuando éstas se administran de manera concomitante.

Se han reportado niveles elevados de cisaprida en pacientes que reciben concomitantemente claritromicina y cisaprida, lo que resulta en prolongación del segmento QT, arritmias cardiacas incluyendo taquicardia y fibrilación ventricular y Torsades de pointes. Efectos simila­res se han observado con el uso concomitante de pimozida. Se han informado reportes post-registro de Torsades de pointes con el uso simultáneo con quinidina o disopiramida por lo que deben medirse sus nive­les séricos.

Se ha informado que los macrólidos alteran el metabolismo de terfenadina, resultando con ello niveles elevados de ésta, lo que ocasionalmente ha sido asociado a arritmias cardiacas como prolongación del intervalo QT, taquicardia y fibrilación ventricular y Torsades de pointes. En un estudio en que se usó concomitantemente claritromicina y terfenadina en 14 voluntarios sanos, los niveles séricos del metabolito ácido de terfe­nadina aumentaron dos a tres veces, y en prolongación del intervalo QT que no condujo a ningún efecto clíni-co detectable. Similares efectos se han observado con el uso concomitante de astemizol y otros macrólidos.

Como con otros antibióticos macrólidos, el uso de claritromicina en pacientes que toman fármacos que son biotransformados por la isoenzima CYP3A: (warfarina, alcaloides del ergot, alprazolam, astemizol, carbamazepina, cilostatol, cisaprida, metilprednisolona, omeprazol, pimozida, quini­di­na, sildenafil, simvastatina, tacrolimus, vin­blas­tina, valproato, triazolam, mida­zolam, lovastatina, disopiramida, ciclosporina, rifa­butina y feni­toína) puede estar asociado con elevaciones de los niveles séricos de tales medicamentos. En especial, la coadministración con ergotamina o dihidroergotamina pude producir vasospasmo e isquemia de extremidades y del sistema nervioso central.

Se ha informado, rara vez, de rabdomiólisis tras la coadministración de claritromicina y lovastatina y simvastatina, inhibidores de la HMG-CoA-reductasa. Como se han informado concentraciones séricas elevadas de digoxina en pacientes que reciben concomi­tantemente claritromi­cina, se recomienda el monitoreo de los niveles de digoxina.

Colchicina es un sustrato para CYP3A y el transportador hacia el exterior, la glucoproteína-P (PgP). La claritromicina y otros macrólidos inhiben CYP3A y PgP. Cuando se coadministran colchicina y claritromicina, la inhibición de PgP y CYP3A puede incrementar la exposición a colchicina. Los pacientes deben ser monitoreados en búsqueda de síntomas de toxicidad por colchicina (véase Precauciones generales).

En pacientes infectados con VIH, las tabletas de liberación modificada de claritromicina interfieren con la administración simultánea de zidovudina oral, disminuyendo su concentración en el estado estable, ya que claritromicina parece interferir con la absorción de zidovudina, esta interacción puede evitarse mayormente espaciando las dosis de claritromicina y zidovudina. Esta interacción no parece ocurrir en pacientes pediátricos que toman claritromicina.

Un estudio farmacocinético demostró que la administración concomitante de ritonavir 200 mg cada 8 horas y claritromicina 500 mg cada 12 horas, resultó en inhibición marcada del metabolismo de la claritromicina, aumentando su Cmáx 31%, Cmín 182% y el ABC 77%, observándose una inhibición completa de la formación de 14-OH-claritromicina.

Debido a la amplia “ventana” terapéutica de claritromi­cina, no es necesario reducir la dosis si el paciente tiene función renal normal; si no lo es, considere que los pacientes con CLCR de 13-60 ml/min reduzcan la cla­ritromicina 50% y si es < 30 ml/min, disminúyala 75%. No se deben coadministrar con ritonavir dosis de claritromicina mayores de 1 g/día.


ALTERACIONES EN LOS RESULTADOS DE PRUEBAS DE LABORATORIO
Se encontraron algunos cambios leves en los valores de algunas pruebas de laboratorio hepáticas (aumento de transaminasas y bilirrubina total), leucocitos y aumento de creatinina en plasma.

PRECAUCIONES EN RELACIÓN CON EFECTOS DE CARCINOGÉNESIS, MUTAGÉNESIS, TERATOGÉNESIS Y SOBRE LA FERTILIDAD
Se han hecho diversas pruebas de mutagenicidad in vitro con claritromicina con resultados negativos. Además, la prueba de Ames resultó negativa a concentraciones de 25 mcg/caja de Petri.

Los estudios de teratogenicidad en animales (ratas) mostraron sólo anomalías cardiovasculares y retardo en el crecimiento fetal que parecen deberse a cambios genéticos espontáneos de la colonia.

Los estudios de fertilidad y reproducción en ratas machos y ratas hembras, no causaron efectos adversos sobre el ciclo estrogénico, la fertilidad o el parto ni el número o viabilidad de las crías.

En dos de los estudios realizados en ratones se encontró una incidencia variable de paladar hendido (3-30%) después de dosis 70 veces mayor de la dosis máxima diaria usada en humanos, que parece una acción tóxica sobre las madres y fetos, pero no teratogenicidad.

Administrada a monos 10 veces la dosis máxima diaria en humanos durante el inicio de la gestación hasta el día 20, se produjo pérdida de los embriones. Este efecto se atribuye a toxicidad de la droga sobre las hembras preñadas.

Se realizó otro estudio similar en monas preñadas con dosis de 2.5 a 5 veces la dosis máxima diaria y no se produjo efecto nocivo.


DOSIS Y VÍA DE ADMINISTRACIÓN
La dosis diaria recomendada en niños, de la suspensión pediátrica de claritromicina es de 7.5 mg/kg/dos veces al día hasta un máximo de 500 mg cada 12 horas, durante 5 a 10 días, dependiendo del patógeno implicado y de la severidad de la infección.

El tratamiento para la faringitis estreptocócica debe ser cuando menos de 10 días.

En niños con alteración renal y depuración de creatinina < 30 ml/min, la dosis se debe reducir a la mitad, hasta 250 mg cada 24 horas o 250 mg cada 12 horas en infecciones más severas, por no más de 14 días.

En niños con infecciones por micobacterias, la dosis recomendada es de 15-30 mg/kg/día, dividida cada 12 horas.

El tratamiento debe continuarse mientras se demuestre un beneficio clínico. La adición de otros agentes antimicrobianos puede ser benéfica.



 


MANIFESTACIONES Y MANEJO DE LA SOBREDOSIFICACIÓN O INGESTA ACCIDENTAL
Tras la ingestión de grandes cantidades de claritromicina (KLARICID) se puede esperar la producción de síntomas gastrointestinales. En un paciente que ingirió 8 g de claritromicina se mostró alteraciones del estado mental, conducta paranoide, hipocalcemia e hipoxemia. Debe intentarse la pronta eliminación del medicamento no absorbido. Asimismo, se deben practicar las medidas adecuadas de mantenimiento vital. Al igual que con otros macrólidos, no se espera que los niveles séricos de claritromicina sean reducidos, de manera sig­nificativa, por hemodiálisis o diálisis peritoneal.

PRESENTACIONES
Caja con frasco con granulado para reconstituir.

Se debe agregar agua hervida, fría y agitar hasta completar 60 ml de suspensión reconstituida; la concentración de la claritromicina es de 125 ó 250 mg por cada 5 ml.


RECOMENDACIONES SOBRE ALMACENAMIENTO
Consérvese a temperatura ambiente a no más de 30°C, en lugar seco. Una vez reconstituida, la suspensión puede ser utilizada hasta los 14 días, cuando se almacena a temperatura ambiente.

LEYENDAS DE PROTECCIÓN

Protéjase de la luz.
No se deje al alcance de los niños.
Su venta requiere receta médica.
Literatura exclusiva para médicos.

KLARICID 250 12 H contiene 45.5 por ciento de azúcar y KLARICID 125 12 H contiene 53.5 por ciento de azúcar

ABBOTT LABORATORIES DE MÉXICO, S. A. de C. V.

Regs. Núms. 086M91 y 091M94, SSA IV
HEAR-06350122070018/RM2006
HEAR-06350122070019/RM2006