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¿Qué es la biopsia de próstata?
La biopsia de próstata es un procedimiento mediante el cual se perfora la próstata usualmente a través del recto para obtiener muestras de la próstata y determinar con prescisión si el crecimiento prostático es benigno ó existen células malignas, el tejido prostático de envía al patólogo para ser estudiado y determinar si hay cáncer.

¿Cómo se hace?

Hay dos técnicas para efectuar la biopsia prostática y en ambas se utiliza una aguja compuesta por un segmento o varilla terminado en punta que se desliza dentro de un cilindro delgado. Al girar o al retroceder el segmento interno dentro del cilindro se produce el corte. La técnica más común es introducir una aguja flexible acoplada a una sonda ecográfica a través del ano, y atravesar con la aguja la pared del recto hasta llegar a la próstata. El otro método usa una aguja rígida perforando en el espacio que hay entre el escroto y el ano, atravesando los tejidos hasta llegar a la próstata, usando la guía de una sonda ecográfica introducida en el recto y colocada paralelamente a la aguja.
En ambos casos se utiliza una pistola de resorte que dispara la parte interna de la aguja hacia adelante para luego retrocederla y cortar el tejido prostático durante el retroceso.

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¿Para que sirve la Biopsia de próstata?

La biopsia de próstata sirve para clasificar el tumor, principalmente mediante la técnica de Gleason.

¿Cual es la causa del dolor en la biopsia de próstata?

(NC&T/Mayo) La mayoría de biopsias de próstata se realizan para evaluar la posible presencia de cáncer en aquellos hombres con examen rectal digital anormal o cuyas pruebas del antígeno prostático específico (PSA) arrojan resultados anormalmente elevados.

"En algunos hombres, la biopsia de próstata despierta mucha ansiedad porque el paciente espera sentir dolor durante el procedimiento", comenta el Dr. Richard Ashley, residente de Urología en Mayo Clinic e investigador principal del estudio. "Observamos también que, al parecer, más hombres sienten dolor en la biopsia de próstata de lo que nosotros pensábamos, y por ello quisimos hacer este procedimiento lo más cómodo posible".

Los investigadores descubrieron que alrededor de 16 por ciento de hombres sometidos a biopsia de próstata sienten un grado moderado a alto de dolor, con puntajes de cinco o más en la escala de dolor que va del 1 al 10. La inyección de lidocaína para amortiguar el dolor durante la biopsia les provocó más dolor que la inserción por el recto de la sonda de ecografía, la cual es tan pequeña como un cigarro y sirve para producir imágenes de la glándula prostática durante la biopsia. Asimismo, descubrieron que en ciertos lugares de la próstata, la extracción de muestras de tejido implicaba mayor probabilidad de causar dolor; concretamente, las biopsias en el área más cercana a la uretra (vértice prostático) causaron más dolor que realizar la biopsia en la zona más cercana a la vejiga (base prostática).

"Descubrimos que no podemos predecir quién sentirá más dolor durante la biopsia de próstata simplemente basándonos en los antecedentes y características del paciente", añade el Dr. Ashley. "Descubrimos también que el sitio de la biopsia es lo que mejor predice el grado de dolor del paciente, y no así la edad, ni el índice de masa corporal, ni los antecedentes familiares, ni la presencia de cáncer, ni una inflamación, ni la factibilidad de palpar un bulto, ni tampoco el tamaño grande o pequeño de la próstata".

Los investigadores descubrieron asimismo que la administración de anestesia mediante infiltración directa al vértice prostático y tejidos circundantes del recto podría brindar mejor control del dolor durante la biopsia de próstata que la utilización de otros métodos de anestesia.

"Posiblemente, la biopsia de próstata jamás será un procedimiento completamente indoloro, pero al menos debería ser tolerable", anota el Dr. Ashley. "Por un lado, los pacientes deben solicitar el uso de anestésicos durante la biopsia; y por otro, el control del dolor debe ser la norma de atención médica en el consultorio de un urólogo. No toma mucho tiempo, y este procedimiento simple beneficia a los pacientes al hacer más tolerable la biopsia. Además, los pacientes también deben estar al tanto de que la obtención de biopsias en diferentes lugares de la próstata puede producir más dolor, y que tal vez éste no desaparezca del todo con el uso del anestésico. De todas maneras y a pesar del dolor, es necesario realizar un muestreo minucioso de la glándula prostática a fin de obtener el diagnóstico más exacto para el paciente".

El Dr. Ashley y sus colegas reclutaron para el estudio a 243 hombres que tenían cita para someterse a una biopsia de próstata en el consultorio del médico en el Departamento de Urología de Mayo Clinic. Los investigadores asignaron en forma aleatoria a estos hombres para recibir tres tipos diferentes de anestésico: una inyección en donde yace el haz neurovascular, entre la base prostática y la vesícula seminal; una inyección intraprostática dentro del cuerpo de la glándula, desde la base al vértice; y una inyección al vértice prostático y tejido de las paredes adyacentes del recto. Se realizaron las biopsias mediante una sonda de ecografía con disparo lateral y con pistola de biopsia. En todos los pacientes se extrajeron seis biopsias del lado derecho y también del izquierdo, enfocándose en el área periférica en donde ocurren la mayoría de cánceres.